4 Min de lectura | Los problemas de las desarrolladoras durante todo el año 2020 no impidieron el lanzamiento de sus obras. Repasamos las más importantes, aquellas que marcarán época.

Las pautas y los plazos que las desarrolladoras de videojuegos se impusieron para la publicación final de sus obras en 2020 se vio duramente trastocado por la crisis sanitaria internacional. La incertidumbre, la obligación de organizar telemáticamente grupos de trabajo enormes y los posibles retrasos en su distribución fueron una constante durante todo el año.

Aun así, el 2020 fue un año bastante bueno en cuanto a la calidad de las producciones lanzadas, y no precisamente solo de títulos que se llevaban esperando bastante tiempo. Otros han irrumpido sin que apenas se supiera de ellos y aterrizaron en el momento perfecto. Repasamos cuáles son esos títulos que, en un momento tan complicado, consiguieron marcar época.

Fall Guys

Independientemente de que se haya desinflado en los últimos meses, Fall Guys ha cambiado totalmente el panorama de los battle royale, vistos como un género únicamente violento y con armas. Este singular videojuego, de aspecto desenfadado y jugabilidad simple, se convirtió, allá por finales de verano, en el multijugador con mejor estreno en muchísimo tiempo.

Su apuesta por unas mecánicas de juego parecidas al programa Humor Amarillo lo catapultaron rápidamente, convirtiéndolo en una de las apuestas principales para que grandes grupos de amigos pudieran jugar juntos a algún videojuego. El título de Mediatonic, de hecho, nos ayudó a sentirnos más unidos que nunca en un momento que lo merecía.

The Last of Us parte II

El juego del año 2020 tenía que estar en la lista sí o sí. Su cautivadora historia de amor, supervivencia y venganza ha sido una de las mejores noticias del año y cierra de forma espectacular una saga cuyos dos títulos lanzados se han convertido en una obra maestra. Ellie recoge, de esta manera, el testigo de su amigo Joel de la mejor forma posible: brindando más de 25 horas de diversión, interés y tensión a los millones de jugadores que revivieron su historia.

La narrativa de The Last of Us parte II pasa a convertirse en el principal punto de interés de una obra que no renovó excesivamente su jugabilidad pero que, en realidad, tampoco hizo falta que lo hiciera. Una representación igualitaria de todos sus personajes ayudó a que su simpatía entre el público estuviera garantizada.

Persona 5 Royal

La versión más completa de Persona 5 aterrizó con uno de los elementos más demandados de la comunidad hispana: su traducción al español, además de con una extensión de contenidos que mejoraba y ampliaba lo que ya habíamos visto con anterioridad. Este JRPG nos hace vivir situaciones tan dispares como atender en clase o pelear contra villanos en unos combates por turnos muy bien planteados y que son muy entretenidos, además de contemplarse como auténticos desafíos a nuestro conocimiento del juego.

Esta versión extendida presenta nuevas armas, objetos, mapas, personajes, minijuegos y fusiones, además de escenas desconocidas y mejoras en los dibujos de todos los protagonistas. Y las horas que este juego promete entretenernos… ¡superan las 150!

Hades

Desde los tiempos de Diablo, hacía mucho que no se veía un roguelike a la altura de los juegos del año. Y este maravilloso hack and slash, que comenzó a anunciarse en la época en la que la nueva generación empezaba a abrirse paso y ocupar todas las miradas, llegó sin mucho ruido a Switch y ordenador. Pero tardó poco en hacerse notar.

La estética animada de Hades de la mitología griega; la progresión con diferentes caminos que condicionan el desarrollo de la partida; la variedad de armas, objetos y habilidades; y una dificultad progresiva, pero que no llega a hacerse bola —y pueden disfrutar los menos duchos en el género—, son los principales ingredientes de un magnífico indie que fue una grata sorpresa de 2020.

Cyberpunk 2077

Si Cyberpunk 2077 se ha colado en esta lista, no ha sido precisamente por su estética distópica, el amplísimo mapa donde se mueven los personajes o la acertada inmersión en la atmósfera del juego, que también. Más bien porque, con hasta 6 meses de retraso —y varias postergaciones de la fecha de lanzamiento final— el juego no funcionaba bien ni para Playstation 4 ni para Xbox One.

El título presentó una ingente cantidad de bugs que, solo en las consolas de nueva generación y el ordenador, era posible soportar y remediar. De hecho, la compañía asumió el error y prometió devolver el dinero a aquellos usuarios que lo solicitaran, provocando un lío con proveedores y tiendas de todo el mundo. Con todo, el juego era magnífico en el apartado rolero y personalización del protagonista, así como en su acción y jugabilidad. El problema fue que, la enorme expectación creada por una buena campaña de marketing, tuvo el peor lanzamiento de producto posible.

 

Periodista especializado

Colaborador de MAPFRE