4 Min de lectura | El roguelike ‘Hades’ aterrizó sin mucho ruido, pero tardó poco en llamar la atención: te atrapa en su universo y hasta te hace perder la noción del tiempo.

Lo intentas, fallas y vuelves al principio. Lo vuelves a intentar y vuelves a fallar y a empezar desde 0. Así, hasta que por fin consigues tu objetivo: salir del Inframundo. Lo que a simple vista puede parecer repetitivo y sin demasiada diversión, dentro del juego Hades resultará una tarea que captará tu interés desde el primer momento. Este beat ‘em up con vista picada no tardará demasiado tiempo en engancharte gracias a su gameplay, banda sonora y estilo gráfico.

Hades es un roguelike de la vieja escuela que nos lleva a los confines de la tierra del dios homónimo para encarnar a Zagreo, el hijo de Hades —según otras fuentes, de Zeus— y Perséfone, que quiere escapar de allí a toda costa y obtener su asiento en el Olimpo. Y para ello, tendrá que pasar por diversos niveles con varias cámaras: el Tártaro, los Asfódelos, el Elíseo, el Templo del Estigia, Grecia, Caos y el Érebo. Y cada una de ellas, con sus diferentes enemigos y jefes finales, a los que te tendrás que enfrentar decenas y decenas de veces.

En cada partida podremos obtener llaves y gemas con las que desbloquear nuevas armas o habilidades para que nos hagan más fuertes de cara al siguiente intento de huida. Precisamente aquí radica una de las grandes bondades del juego: aunque siempre tengas que atravesar los mismos niveles en cada partida, estas nunca se perciben iguales, ya que las armas son muy diferentes entre sí y tienen una selección de ataques que cambian bastante la forma de afrontar el objetivo.

Además, en algunas habitaciones, los dioses nos ofrecerán un obsequio: distintas habilidades que podremos asimilar a nuestros ataques (especial, estándar, arrojadizo, dash). Cada deidad nos aporta tres opciones, de las que podremos elegir la que más se asimile a nuestro estilo de juego. Porque eso es otro de los puntos fuertes, el hecho de que no haya una única forma de ganar y que, siempre saliendo de forma aleatoria, los seres de la mitología griega nos hagan cambiar nuestra forma de enfrentarnos a los enemigos.

Adaptación, sorpresa e historia

Puede ser difícil de asimilar, teniendo en cuenta el género, pero Hades tiene una historia bastante llamativa y que se sucede de una manera que casa a la perfección con la forma de jugar. En cada intento que hagamos de salir del Inframundo, se desbloquean nuevas conversaciones con los diferentes personajes que hay en el lobby (Aquiles, Nicte, Megara…) y que nos descubrirán los entresijos de lo que ocurre en el mundo del dios Hades, que quiere impedir, por todos los medios, que salgamos al exterior.

Durante los intentos de huida, podremos cosechar un objeto conocido como néctar que podemos dárselo a cualquier personaje para mejorar nuestra relación con él, y que nos regale una medalla que nos dé algún beneficio extra, como: más daño, más posibilidades de obtener oro, más vida, etc.

Hades es un título desafiante, pero sin llegar a sentirse imposible —tiene una curva de aprendizaje muy pronunciada— y con un público nicho como Dark Souls o Bloodborne. Aunque no estés acostumbrado a videojuegos de este género, no tardarás mucho en hacerte con el gameplay. Y, a pesar de que a veces se vuelve desesperante, la motivación por alcanzar el final sigue presente, máxime con la cantidad de caminos que podemos coger y los métodos para lograrlo.

Cada vez que pierdes, vuelves al punto inicial siendo más fuerte, ya que en tu habitación hay un espejo en el que invertir gemas para mejorar algunas de tus características, aunque sin las mejoras que obtuviste en la anterior partida.

Candidato a juego del año 2020… y con razón

No es ninguna superproducción que ha llevado años de trabajo con una plantilla enorme, pero Hades ha conseguido convertirse en un blockbuster por méritos propios. En los Game Awards llegó a estar nominado en la categoría de Game of the Year (GOTY), así como en 7 más, pero “solo” se llevó a casa los galardones de Mejor Juego de Acción y Mejor Indie. Aun así, nadie le puede quitar el mérito de mirar de tú a tú a videojuegos como The Last of Us 2, Doom Eternal o Ghost of Tsushima. Porque, una vez superada la historia principal, luego puedes volver a empezar con jefes finales renovados y nuevos retos en tu haber.

El diseño de niveles es magnífico y los premios variados de cada sala, así como las cientos de interacciones y las varias posibilidades en cada intento de huida, hacen que la obra sea muy rejugable.

Actualmente está disponible para Nintendo Switch y ordenadores, con guardado cruzado entre ambos, algo que te permitirá avanzar en la trama y el personaje en cualquier lugar, lo que lo hace más versátil y completo. Supergiant ha conseguido con Hades un juego que, incluso los menos duchos del género, podrán gozarlo al completo.

No es para menos que, en los premios de Most Valuable Games que organizamos en nuestras redes sociales este título se alzara como ganador y se impusiera a otros competidores tan importantes como Fall Guys o Doom Eternal. ¡Salir del inframundo nunca fue tan desafiante a la par que divertido!

 

Periodista especializado

Colaborador de MAPFRE