4 Min de lectura | Valheim nos lleva a un mundo abierto ambientado en la época vikinga que tendremos que recorrer buscando los recursos para asegurar nuestra subsistencia.

Con el éxito de Rust y ARK, la comunidad ha descubierto lo bien que funcionan los videojuegos de exploración y acción en un mundo abierto, algo que Minecraft había explotado a la perfección desde su nacimiento. Pero hay un nuevo título que ha sabido recoger lo mejor de cada juego y ponerlos al servicio de un público que parecía haberse preparado para su llegada: Valheim, lo último de Iron Gate AB.

En menos de dos semanas ha conseguido ocupar la tercera plaza en Steam en cuanto a jugadores simultáneos, solo por debajo de Dota II y CS:GO y superando a otros éxitos contrastados como GTA V o PUBG. A mediados de mes ya rozó los 400.000 usuarios jugando a la vez, unos datos que lo sitúan al borde del top 10 de la historia de la plataforma de Valve.

Y precisamente Valheim es el mayor ejemplo de que no siempre existe causalidad entre visualizaciones en Twitch y jugadores: la audiencia apenas supera los 100.000 espectadores. Sin una gran estrategia de Marketing y con la única baza de la jugabilidad bajo el brazo, Iron Gate AB ha conseguido colarse en el podio de Steam a pesar de que solamente han publicado un acceso anticipado.

Modos de juego y gráficos

El juego cuenta con varios ingredientes que en otras entregas han funcionado a la perfección: un mundo abierto amplio que te obliga a desarrollarte para poder recorrerlo por completo, métodos de construcción intuitivas, una amplia variedad de mecánicas y un sistema de progreso que sabe jugar a la perfección con la incertidumbre. Pero en Valheim todo esto se ve de forma diferente, incrustado de forma más natural.

Al contrario de muchos de los juegos en los que se inspira, este es un multijugador cooperativo y no masivo: los servidores solo pueden alojar a un máximo de 10 usuarios. Otra diferencia es que, aunque cuenta con PvP (player vs player), está pensado para que los jugadores colaboren entre ellos.

Pese a ser un indie, es un juego que cuenta con un gran nivel de detalle: la textura de cada objeto es única, los recursos son diferentes entre sí —un abedul no da la misma madera que un haya—, cada arma tiene un sistema de combate diferente que será más o menos útil según el enemigo… Este llega a ser incluso enfermizo en lo que respecta a la dieta: cada ingesta de comida nos permite seleccionar 3 alimentos que no podrán ser iguales.

Una de las praderas principales de Valheim

Iron Gate AB

Es necesario hacer hincapié en su sistema de progresión, que no deja de depararte sorpresas: al principio todo estará más enfocado en el looteo y en proveerte de los materiales necesarios para comer, construir tu casa y tu granja, tener armadura y armas con los que salir ahí fuera a afrontar los peligros que te acechan.

Es un título bastante procedural: conforme vayas aumentando de nivel tus habilidades y puedas ir construyendo mejores armas, podrás explorar el resto del mundo e ir descubriendo nuevos biomas y lugares donde no solo te esperan recursos y naturaleza, sino nuevos enemigos e incluso cuevas, que funcionan como las clásicas mazmorras con recompensas al final de estas.

¿Por qué Valheim ha acabado gustando tanto?

El lanzamiento del juego de estética vikinga no podría haber llegado en el mejor momento, cuando el público ya venía familiarizándose con el género un tiempo. Pero además, Iron Gate AB ha sabido imprimir su propia impronta al género mediante la inclusión de algunas mecánicas poco habituales hasta entonces. Una de ellas, por ejemplo, es la de los jefes finales.

La desarrolladora ha introducido en ese sistema de progresión hasta 5 final boss cuya conquista reportará al jugador una serie de trofeos únicos y unos beneficios a sus características, como mayor velocidad de talado de árboles, reducción de estamina al saltar, más defensa en daño a cuerpo a cuerpo… Pero lo curioso es que no se trata de rivales a los que buscas expresamente, sino que mediante la exploración de los biomas y el hallazgo de nueva información acabas casi topándote con ellos.

Otro de los elementos que ha contribuido a la calidad del producto final es que decisiones rápidas que podrían parecer nimias acaban pudiendo ocasionar algún que otro problema: cargar con más peso de la cuenta, navegar sin tener en cuenta por dónde sopla el viento, adentrarse en lugares sin la cantidad de recursos para subsistir necesaria…

Así, tras el repentino y sorprendente éxito inicial, la desarrolladora ha querido agradecer al público su apoyo con la publicación de la hoja de ruta del título a lo largo de 2021, en el que lanzarán 4 actualizaciones que surtirán de nuevo contenido al título y pulirán el ya existente a partir de los comentarios de la comunidad.

La gracia de Valheim es que no encarnas a Thor, a Ragnar o a Eivor, sino que eres tú quien decide escribir tu propia historia. Si te gustan los videojuegos con pocas limitaciones, que te obligan a explotar tu creatividad y donde tienes un margen de maniobra muy amplio, no dudes en adentrarte de lleno en su universo.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE