4 Min de lectura | A pesar de que ya tenía un público nicho que siempre ha disfrutado de él, Rust ha multiplicado sus jugadores gracias al exitoso servidor español Egoland.

El 4 de enero de 2021, el popular videojuego Rust, conocido por su potente mundo abierto y sus infinitas posibilidades de roleo, llegó a congregar a más de 244.770 jugadores simultáneos de acuerdo a Steam DB.

Rust en cifras

A priori no parece haber ninguna novedad, pero si nos retrotraemos un año antes, esa cifra era muchísimo menor: 84.842 marcaba la aplicación el 4 de enero de 2020. Entre fechas, la cifra ha sido más o menos constante, salvo algunos picos como los que marcó en abril, en plena pandemia, de 105.000 usuarios a la vez.

Lo normal sería pensar que Facepunch Studios, la desarrolladora que también ha dado vida a otros éxitos como Garry’s Mod, hubiera lanzado alguna actualización que incorporara mucho más contenido nuevo que atrajera a ingentes cantidades de jugadores, pero nada más lejos de la realidad: ha sido la comunidad española de Twitch la que, organizados por Alexby y El Rubius entre otros, ha revitalizado un título que se lanzó en acceso anticipado en 2013 y su versión definitiva en 2018.

Desde que crearon la serie Egoland, el videojuego ha podido alcanzar un público mucho más amplio del que tenía anteriormente.

Es otra prueba más de la fuerza que tienen los creadores de contenido a la hora de crear tendencias. En 2020, ya lo vimos con Fall Guys y Among Us, que también había salido unos cuantos años antes. Se trata de videojuegos que, gracias a convertirse en tendencia en Twitch u otras plataformas audiovisuales, aumentan significativamente su número de jugadores.

Con Rust es bastante fácil establecer la correlación de que, a más viewers, más jugadores: en su pico de abril de 2020 tenía 120.000 jugadores simultáneos y 20.000 espectadores, mientras que el 10 de enero estas aumentaban a 240.000 y 1.300.000, respectivamente.

Rust: rol y supervivencia llevados al extremo

No es de extrañar que haya cosechado tanto éxito al darse a conocer de forma masiva, porque Rust es un título perfecto para jugar con amigos. Principalmente, porque con cuantas más personas juegues, más divertido se vuelve, ya que su componente de rol es indudablemente certero.

La función principal del título es sobrevivir en un mundo postapocalíptico e ir desarrollando  tu personaje: construir una casa, adquirir recursos, mejorar tu armamento, reforzarse para evitar que otros te roben lo conseguido…

Y todo esto, teniendo en cuenta que estás en un mundo abierto rodeado de peligros y tienes que cuidarte del frío, del hambre, de la sed, de la radiación e incluso de cualquier golpe que puedas darte.

Para evitar todos estos problemas, tendremos que proveernos de una serie de elementos imprescindibles, como comida, agua, ropa, recursos para hacer fuego, pastillas, vendas… y todo, tendremos que conseguirlos por nuestra cuenta, saliendo ahí fuera a buscar los objetos con los que se fabrican.

Pero esto es simplemente el comienzo. Cuando ya cuentas con todos esos elementos esenciales, llegó el momento de armarte, poco a poco, irás aprendiendo nuevas fórmulas para mejorar las fortificaciones de tu casa, craftear armas más potentes, sus balas… Y lo cierto es que el título te acaba atrapando porque el desarrollo del personaje es bastante acentuado y produce bastante satisfacción haber empezado desnudos y acabar con un traje que nos protegerá de la radiación y armados hasta los dientes.

Crea tu propio camino

Piensa que para progresar tendrás que hacer frente al riesgo de poder morir atacado por animales salvajes, por radiación, por algunos NPC que aparezcan de forma aleatoria u otros grupos de jugadores que quieran aprovecharse de tus progresos.

Ahí es donde cobra especial relevancia el carácter de rol del juego: ¿serán capaces algunos grupos de aprovecharse de otros y robarle todo lo que tienen o tirarán por una vía más pacífica y tratarán de ayudarlos? A no ser que sean conocidos, lo más normal será que, nada más verte, te saquen hasta el último trozo de madera de tu inventario.

La mecánica del chat de voz de aproximación es lo que facilita estos encuentros. Podemos hablar con quien queramos y que esté próximo a nosotros, independientemente de que lo conozcamos o no, permitiendo que se den interacciones sociales casi como en ningún otro título actual.

Rust nos presenta la posibilidad de montar nuestra propia historia. El hecho de que te ofrezca una libertad casi absoluta en el gameplay te posibilita que seas tú el que elija la narrativa. Y si te abruma crearla desde 0, en foros del videojuego encontrarás cientos y cientos de servidores donde se te recibirá con los brazos abiertos, cada uno con sus reglas y lore concretos.

Ya sea para jugar por nuestra cuenta o con un grupo de amigos, la experiencia de Rust no te dejará indiferente: los paseos por su gigantesco mapa con decenas de escenarios totalmente diferentes y las incursiones a puntos clave con todos los sentidos puestos en evitar que cualquier peligro te devuelva a casa acaban enganchando.

Si lo tuyo es el rol, la acción y los mundos abiertos, ¡debes probar Rust sí o sí!

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE