4 Min de lectura | Valorant continúa sufriendo algunos errores durante las partidas que desquician a los jugadores: aunque se arreglen, otros nuevos aparecen en cada parche.

Los primeros 6 meses de vida de Valorant han sido una auténtica delicia y nadie se esperaba que el shooter tuviera un recibimiento tan óptimo. El competitivo se va puliendo poco a poco, con un ecosistema que cada vez es más potente, la jugabilidad es fresca y su visionado, muy divertido, pero hay algo que está impidiendo que se disfrute al máximo: los bugs. Y aunque consigan arreglarse en cada parche, siguen surgiendo otros nuevos de características diversas.

Es cierto que estos errores son algo habitual en los videojuegos de disparos, sobre todo en aquellos que se actualizan cada poco tiempo, como podría ser el caso de Warzone. Pero si Riot Games quiere continuar engrosando la lista de jugadores en Valorant, será necesario que se pongan manos a la obra y los detecten casi al instante en cada actualización que suben.

Los errores más sonados en Valorant

Uno de los que más repercusión ha tenido fue aquel que afectaba al micrófono y al sonido durante las partidas. Al parecer, bastantes jugadores reportaron a principios de diciembre que, aunque no activasen el botón para hablar durante las partidas, su voz seguía retransmitiéndose y todos sus compañeros podían escucharle. Y ya no solo durante las rondas: esto también ocurría durante las pantallas de carga.

Esto afectaba bastante a la privacidad de los usuarios. Y si ya hubo bastantes críticas respecto a su sistema de anticheating, el Vanguard que era capaz de meterse en el núcleo de nuestro ordenador y en el HWID, la preocupación al respecto ha crecido.

Otro de los bugs que más movimiento ha generado ha sido aquel que, al terminar cada partida clasificatoria, te otorgaba el rango de Radiante, el más alto del juego, despertando ilusiones en jugadores no fundadas ya que, efectivamente, era un error muy flagrante. Aún así, este, más que importarte, simplemente era uno de los más graciosos que había tenido el juego desde su nacimiento.

Ciertamente, estos últimos no afectaban a la jugabilidad per se, pero sí que han ido surgiendo otros que destrozaban por completo la experiencia de juego. Algunos estaban relacionados con el subsuelo de los mapas: el código del juego se rompía y llevaba a muchos jugadores a moverse por debajo de los puntos principales.

O en el caso del operador Killjoy, este podía colocar sus torretas bajo la superficie, de forma que no podía detectarse y podía seguir atacando a sus rivales. Aunque desquició a muchos, este glitch fue subsanado en el parche siguiente, aunque tuvo al personaje deshabilitado durante un tiempo.


Y lo de los errores no es algo exclusivo de las partidas clasificatorias o normales. De hecho, también ha aparecido alguno que otro en los torneos: este último glitch fue utilizado por el equipo Guild Esports durante su enfrentamiento contra G2 y, aunque ganaron el partido por 13-10, fueron eliminados por utilizarlo.

Los otros bugs divertidos de Valorant

Una de las medidas que Riot Games ha decidido implementar para que estas cosas no vuelvan a suceder es la implementación de un PBE para 2021, esto es, un servidor que recibe antes las actualizaciones que el mismo juego para que puedan probarse en partidas normales y así evaluar e inspeccionar cómo se desarrollan los cambios.

Así, dejaremos de ver errores tan graciosos como aquel que permitía volar a los jugadores por el mapa. En realidad, se trata de un glitch en el que el modo fantasma, que podía utilizarse en personalizadas o entrenamiento  para conocer mejor los mapas, se activaba en todas las partidas.

Más preocupante era aquel en el que el juego emparejaba a 6 usuarios contra 5, donde un jugador repetía además héroe y dejaba en inferioridad a sus rivales.

Otro de los glitch destacados fue aquel en el que, si ponías una bomba bajo una superficie y antes de explotar saltabas sobre ella, esta te elevaba y te permitía estar más arriba en el escenario junto a la construción, en una posición perfecta en la que tenías a tiro a cualquier jugador que pasara por allí.

Más gracioso aún fue un bug que surgió tras el parche 1.11, probablemente el más desastroso de los que han sacado, ya que acumulaba una ristra importante de fallos. Uno de ellos, no solo te invisibilizaba cuando estabas pasando sobre el humo de Omen, sino que sobre la pantalla te ponía el rostro deformado de Sage con varios artefactos.

Como decíamos, esto que sufre Valorant no es nada nuevo, ya que tanto los tramposos como estos pequeños errores han existido y, casi con total seguridad, existirán siempre en videojuegos de disparos.

Aún así, es imprescindible que Riot Games implemente un sistema para evaluar todas las actualizaciones dentro de las partidas antes de que se lancen al juego y así evitar situaciones tan vergonzosas como las expuestas con anterioridad.

Periodista especializado

Colaborador de MAPFRE