4 Min de lectura | Arranca la segunda edición de la Valorant Rising Series en la que los principales clubes españoles buscarán resarcirse de su actuación en el primer torneo.

Vodafone Giants, Cream Real Betis, Team Queso, UCAM Esports Club, S2V… fueron varios los equipos españoles que aspiraban a llevarse la primera edición de la Valorant Rising Series que celebró a comienzos de año la primera edición del torneo más importante a nivel nacional y que organiza LVP.

Pero el desenlace no fue ni mucho menos el que el espectador esperaba. En el podio no pudimos ver a ningún equipo español y tendríamos que remontarnos a los cuartos para ello: el Cream Real Betis, que cayó ante Eloquence por 2 mapas a 1. El resto no tuvieron tanta suerte y ni siquiera pasaron de la fase de grupos.

Especialmente sonado fue el caso de Giants Gaming, que a pesar de que tuvieron un grupo bastante complicado (se enfrentaban a ForZe, Don’t Even Ask y CGN Esports) fueron incapaces de encontrar el nivel que se esperaba de ellos. Ganaron a Don’t Even Ask en el partido inaugural y en el de eliminación ante el mismo equipo cayeron por 5-13.

Algo similar ocurrió con otros pretendientes al título: UCAM y S2V coincidieron en el grupo B y se enfrentaron en el duelo de perdedores, en el que los barceloneses se impusieron para después caer ante TooManyQuestions sin haber puesto en demasiados aprietos a su rival.

En el grupo C, Cream Real Betis y SuperStars, otro representante patrio, se disputaron en un duelo muy igualado hasta el final el último billete a cuartos de final. Ambos conjuntos se enfrentaron por partida doble y firmaron dos de los partidos más interesantes de todo el campeonato, con victoria en ambas ocasiones para los verdiblancos.

En el grupo D, Prominence fue incapaz de siquiera disputar alguno de sus enfrentamientos: cayó estrepitosamente CrowCrowd y Vengance.

Una segunda oportunidad para la redención

Este torneo de abril medirá el progreso de los conjuntos españoles. La victoria de ForZe del primero y el buen nivel mostrado por equipos como Eloquence, CisFaith o CrowCrowd pesará mucho a los equipos nacionales. Aun así, ya han pasado más de dos meses desde aquello y ha habido mucho tiempo para mejorar y pulir las estrategias.

En juego hay mucho más que los 5.000€ de prize pool: se repartirán en total más de 13.000 puntos que computarán de cara a la participación en el torneo final, que se disputará a finales de año y en el que los 8 mejores equipos de estas cuatro ediciones pugnarán por llevarse el título.

De momento, el conjunto ruso Forze va en cabeza y, a no ser que fracase estrepitosamente en las 3 competiciones que quedan por celebrar, estará en esa fase final.  Pero para evitar que todo se decida en los primeros torneos, la LVP aumenta la cantidad de puntos que otorgan los torneos. Así, mientras el campeón de la primera edición se lleva 2.200, el de la cuarta, por ejemplo, obtendrá hasta 3.520.

Todavía se desconocen quiénes serán los clubes que disputen la fase final de la segunda Valorant Rising Series, pero el proceso será idéntico al que ya vimos en la anterior: todos los equipos inscritos (en la pasada edición se inscribieron hasta 881 jugadores) jugarán un clasificatorio en los partidos serán al mejor de 3 y, los que ganen, pasarán de ronda para volver a disputar otro mejor de 3 para colarse en la fase de grupos.

Un torneo menor pero esencial para el potencial español

La Valorant Rising Series es, junto a la Genesis Cup que también organiza la LVP, uno de los torneos más importantes a nivel español. Aunque en comparación con otros del panorama internacional puede no ser tan atractivo para los grandes clubes, sin duda resulta esencial en la generación de un ecosistema competitivo que ayude a incrementar y a desarrollar el nivel de Valorant en España, un país que cuenta con grandes equipos como Wygers, Giants Gaming o el Team Heretics de IoWel, entre otros.

Pero más allá de Team Heretics y el enorme nivel que está demostrando Mixwell, a los españoles les ha costado destacar en los torneos internacionales. Por eso resulta esencial que en torneos como la Valorant Rising Series se enfrenten a aspirantes de otros países.

Sea como fuere, los aficionados al Valorant agradecerán la existencia de este tipo de torneos que les permita conectar con las futuras estrellas de un deporte electrónico que dentro de poco cumplirá 1 año y se ha desarrollado de forma muy rápida y efectiva.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE