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Remakes de juegos clásicos: ¿recurso fácil o necesidad?

4 minutos | Los remakes de juegos clásicos se están volviendo algo habitual en los últimos años, a medio paso entre una manera fácil de recaudar y una mirada al pasado.

Resident Evil, Final Fantasy, Crash Bandicoot, Spyro, Age of Empires, Zelda, Oddworld, Shadow of the Colossus… seguir la lista sería una hazaña que daría para días, pero lo que está claro es que en esta última década los remakes de juegos clásicos se han vuelto un recurso bastante habitual por parte de algunas compañías.

No es ninguna novedad ni algo que haya empezado a hacerse hace relativamente poco, pero sí es cierto que el volumen ha crecido exponencialmente en los últimos diez años, aprovechando que las primeras generaciones de jugadores sienten una profunda nostalgia por las obras que les vieron crecer y que tan lejos queda de su recuerdo.

Por supuesto que la razón no es simplemente esa: es también una forma sencilla de recaudar dinero a partir de la seguridad de un título que antaño les generó beneficios.

¿Remake o remaster?

Antes de seguir hablando sobre el éxito de estos, debemos explicar la sutil pero importante diferencia entre el remake y la remasterización. La segunda se basa esencialmente en un perfeccionamiento de los aspectos gráficos, de rendimiento, ya sea con más resolución, mayor cantidad de fotogramas por segundo, un sonido más elaborado… Pero todo con la base del anterior juego, sin alterar apenas su columna vertebral.

No faltan pocos ejemplos: Assassins Creed, Bioshock, The Last of Us…

Por el contrario, el remake es un completo rediseño del juego que, por supuesto, puede tener como base el original, aunque con una serie de cambios tan pronunciados que obligarían a considerarlo como algo nuevo.

Además, el trabajo que implica, así como el presupuesto dedicado, varía bastante de uno a otro, aunque los dos cumplen con la misma premisa: volver a traer al presente joyas del pasado.

Hay una cosa que es indudable e irrefutable viendo las cifras de ventas: el público está dispuesto a pagar por revivir títulos del pasado. La nostalgia está jugando un papel importantísimo en la estrategia de Marketing de las empresas de videojuegos.

Lo peligroso es la idea que podría subyacer: la falta de ideas, el estancamiento… Y, viendo que los estudios independientes están arriesgando mucho por innovar—saben que no les queda otra—, esta táctica podría salirle más rentable a las grandes compañías.

Los gigantes del sector conocen esa situación, por eso saben que no pueden excederse en los remakes de juegos clásicos con el fin de evitar enfadar a su público.

Además, no son pocas las voces que se han alzado contra su proliferación. Como aseguraba un lector del diario británico Metro en una carta al director, “los videojuegos no son diferentes a otras obras de arte y representan los recursos, habilidades e ideas de su era”. Para argumentarlo, utiliza el ejemplo de la Mona Lisa: “¿Volverías a pintar la Mona Lisa de Da Vinci para actualizarla y utilizar tecnologías actuales?”.

También expone una preocupación que comparten muchos: la de que las nuevas generaciones aprecien más la obra moderna que la original. “Es una gran decepción para mí que mucha gente juegue al nuevo Shadow of the Colossus antes que al original”, cuenta.

El remake de Crash Bandicoot ha sido un éxito de ventas

 

Pero precisamente eso fue algo ya que explicó uno de los directores técnicos de Lara Croft Go, Antoine Routon, al asegurar que no se trata de hacerlo a su imagen y semejanza sino de forma que “recree la manera que tú recuerdas que era”. Es casi como el impresionismo. En lugar de hacer una copia literal, intentar capturar la esencia de algo”, justifica.

Hay algo que también se nos escapa: las nuevas generaciones también deben tener la oportunidad de jugar a los mejores clásicos adaptados a su época. Hacerles jugar a un título antiguo, con una jugabilidad que choca bastante con las que suelen enfrentarse y con unos gráficos que han envejecido demasiado sería algo injusto.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con Final Fantasy VII, considerado como uno de los mejores juegos del siglo XX. Su lanzamiento en 1997 hace que los jugadores más jóvenes no lo vean tan atractivo como otras alternativas del género actuales.

Y quién sabe si tras probar el nuevo lanzamiento que se espera para mediados de 2020, no sientan curiosidad por probar la versión original.

¿Remake gratis de un videojuego clásico?

Un elemento que sin duda enfada a muchos es el hecho de que su precio sea igual que otro juego que haya sido realizado desde cero. Es cierto: los remakes no son un gran quebradero de cabeza en cuanto a la creación de una nueva trama, pero su desarrollo requiere el mismo capital económico y humano que cualquier otro.

Otra de las principales críticas es que arrebata a los estudios tiempo para hacer nuevos títulos, algo fácilmente rebatible: la mayoría de grandes compañías prefiere externalizar estas labores y acudir a empresas con experiencia en remakes como Bluepoint Games con Shadow of the Colossus (original de Team ICO) o ‎Wholesale Algorithms con God of War III (de SCE Santa Monica Studio).

No son pocos los remakes de juegos clásicos que están por venir y que suponen una jugosa oferta. Entre los más importantes: System Shock, XIII, Destroy All Humans!… y en esta situación, Capcom ha dado a entender que seguirá desarrollando más.

Hay algunos títulos que, a pesar de tener tantos años de vida no necesitan remasterizaciones, ¡parecen tener vida eterna! Su jugabilidad sigue sintiéndose fresca y, aunque sus gráficos no son ni mucho menos como los actuales, apenas afecta al atractivo de la obra en sí.

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10 diciembre, 2019|

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