4 Min de lectura | El estudio español Didactoons presenta BodyQuest, un título a medio camino entre el ocio y el aprendizaje que nos obligará a recorrer el cuerpo humano.

En España, las familias con niños que se criaron en los 90 recordarán con mucho cariño la mítica serie de televisión Érase una vez, de clara temática didáctica en la que se enseñaban temas como biología o historia. Fue uno de los primeros grandes éxitos que manifestó la posibilidad de que un producto destinado al ocio como los dibujos animados pudieran alojar también un componente educativo. Y precisamente es algo que el estudio español Didactoons ha tenido en mente para desarrollar BodyQuest.

El videojuego parte de la misma premisa que esa serie: crear un producto a caballo entre el entretenimiento y el aprendizaje. Y qué mejor que contar con el sello de Nintendo y su presencia en Switch para que su eco llegue lo más lejos posible.

El título, destinado a niños de entre los 6 y 12 años, nos presenta a un grupo de jóvenes que vive en el año 2134 y que tiene que salvar la vida a un amigo que se ha contagiado de un virus del exterior. Para ello, han de convertirse en seres diminutos para entrar en su cuerpo y curarlo inyectándole nanobots.

Un videojuego para aprender de biología

Nada más empezar nuestra aventura, hemos de elegir uno entre los cuatro protagonistas para realizar las misiones. Una vez dentro del cuerpo, recurriremos a una suerte de patín eléctrico para movernos dentro de él. En total, llevaremos a nuestro avatar a 5 partes del cuerpo humano: el sistema nervioso, el digestivo, el respiratorio, el circulatorio y el locomotor.

Para adaptar los aprendizajes y los conocimientos que se quieren transmitir de cada uno de ellos, las zonas también tendrán diferencias en el apartado jugable: los enemigos, los escenarios y las misiones cambiarán de un lugar a otro. Nuestros personajes contarán con 3 puntos de vida: cada ataque rival nos comerá uno, y, aunque apenas hay posibilidad de recuperarlos, hay muchas zonas de guardado repartidas por el mapa, por apenas se castigará a los jugadores al perder.

Así, las dos mecánicas principales son la exploración de entornos interactivos en los que completar una serie de desafíos y una serie de pruebas didácticas sobre las partes del cuerpo que estamos recorriendo.

El método de aprendizaje de BodyQuest es tanto directo como indirecto. Un ejemplo del primero son ejercicios donde se pone a prueba el conocimiento de la distribución y funcionamiento de huesos, músculos u órganos. Mientras que el segundo es un tipo de aprendizaje menos evidente, como el hecho de que los niños asimilen la presencia de determinadas células viéndolas en los niveles.

En cada nivel hay un ayudante, que es el encargado de ofrecernos estas pruebas. Estas funcionan como exámenes: al acabar, los jugadores recibirán una serie de puntos en función de lo bien que hayan respondido. Estos puntos podrán invertirse en cosméticos para el juego, como más patinetes, trajes, etc. Estas pruebas podrán realizarse todas las veces que el jugador quiera, lo que ayuda a los niños a asimilar las informaciones del juego.

Además, estas preguntas no se hacen porque sí y encajan en la narrativa del juego: estos ayudantes quieren asegurarse de que no somos servidores del virus y que venimos en son de ayuda. Junto a los diplomas también hay otros artículos de recolección: una serie de fragmentos que, además, describirán trabajos y herramientas de los médicos.

 

Uno de los niveles de BodyQuest con sus obstáculos

https://bit.ly/2PH4KxT

 

Ni videojuego, ni lección de clase

BodyQuest no quiere convertirse en el temario de una asignatura de Conocimiento del Medio ni en un videojuego al uso. Porque dejar que la balanza se mueva para un lado o para el otro haría que perdiera su esencia. Por eso, sacrifica cierta congruencia científica (la flora bacteriana hace la función de vegetación decorativa) para que la inmersión sea aún más potente.

Eso no ha impedido que a lo largo de sus 25 niveles se aproveche cualquier ocasión para transmitir información que puede ser muy valiosa. Pantallas de carga, objetos coleccionables, misiones, niveles… se conjugan como partes de un todo que puede tener un resultado excepcional en los niños.

Didactoons tiene una dilatada experiencia en estos videojuegos educativos. Con BodyQuest son ya 8 los títulos que han lanzado al mercado y que han llegado a las aulas del país ofreciendo una alternativa de aprendizaje que agradecen tanto padres como maestros y estudiantes.


Periodista especializado

Colaborador de MAPFRE