3 Min de lectura | Casi un lustro después de su lanzamiento, Zelda: Breath of the Wild sigue sorprendiéndonos con elementos que la mayoría de jugadores pasaron por alto.

Se ha dicho mucho acerca de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, uno de los títulos más laureados en los últimos años y que tan buena acogida tuvo en el mercado. Su llegada causó verdadera sensación en la comunidad de Nintendo y ayudó a acercar la saga a jugadores que hasta entonces habían sido reacios o no les atraía demasiado su estética, narrativa o jugabilidad. El título es tan amplio y tiene tanto contenido que, casi cinco años después de que saliera, seguimos descubriendo mecánicas o sorpresas cuya existencia no se conocía.

Con su secuela ya anunciada, parece una buena idea volver a jugar una joya de Nintendo Swich que destaca por su sistema de combate, su extensísimo mundo abierto, su narrativa y la belleza de los entornos naturales. Te dejamos una lista con todo lo que podrías haber pasado por alto la última vez que jugaste para estar preparado para hacerlo esta vez.

El cooldown de las habilidades de héroe es menor en el Castillo de Hyrule

Para facilitarte la tarea, el tiempo de enfriamiento de todas las habilidades de héroe que tienes es mucho menor en el Castillo de Hyrule que fuera de él. Estas se regeneran 60 veces más rápido ahí, de forma que, en caso de usarlas todas a la vez, en 2’35’’ deberían estar listas para usar de nuevo, mientras que fuera de allí tardarían 7’56’’.

Mientras sostienes un objeto, los centaleones no te atacan

Desconocemos si es algún bug o alguna mecánica escondida, pero lo cierto es que, si estás enfrentándote a un Centaleón, este no te atacara siempre y cuando sostengas un objeto o una bomba. Este te atravesará, dejándote vía libre para que te montes en su espalda.

Destruir una gelatina helada te quitará el calor

La Montaña de la Muerte es uno de los lugares más complicados del juego. No tanto por los monstruos que hay allí, sino porque en caso de quedarnos sin consumibles para bajar el calor o tener un traje adaptado al tiempo, lo tenemos muy complicado para sobrevivir… a no ser que tengas gelatinas heladas en el inventario. Si es así, ponlas sobre el suelo y destrúyelas: te refrescará y podrás estar 30 segundos sin sentir el fuego. Pasará algo igual en el desierto, donde hace mucho calor.

Construir un escudo de flechas

Parece un tanto bizarro, pero puedes construirte un armazón a base de flechas simplemente con un boomerang. Lanza el arma y ponte a dispararle flechas normales. Cuando esté en el suelo, podrás coger directamente el boomerang, que aparecerá con todas las flechas que le has lanzado. Al equipártelo, estas aparecerán a tu alrededor, dando una imagen visual un tanto… extraña.

Los guardianes pueden volverse pacíficos

Otra sorpresa que está más cerca del bug que de la mecánica de juego. Una vez tengas las habilidades maximizadas, si utilizas primero la de electricidad y luego lo congelas, los guardianes pasarán a ser totalmente neutrales y no te harán nada.

El clan Yiga puede robarte la Espada Maestra

Quizá te hayas dado cuenta alguna vez, pero los miembros del clan Yiga son unos ladrones. Todos los objetos que dejes cerca de ellos, los acabarán robando. Literalmente todos. Si eres capaz de, con paciencia, llevar uno de ellos hasta el bosque donde se consigue la Espada Maestra, verás como te la roban en tu propia cara.

Los octorock reparan tus armas oxidadas

Las armas oxidadas son buenas al principio, pero una vez subes de nivel acaban volviéndose inútiles. Si no cuentas con mejores opciones en el momento, siempre tendrás la posibilidad de ir a Eldin a encontrarte con un octorock y lanzárselas para que las absorban: al atacarte, la escupirán y se convertirán en un arma completamente nueva.

Una cabeza de esqueleto como mascota

Es una pena no poder tener mascotas en el juego más allá de los caballos que usamos para movernos, ¿verdad? No es para tanto: siempre te quedarán las cabezas de esqueleto. Llévate una de estas a casa y aliméntala. No se quedará allí para siempre, pero podrá llenar tu vacío emocional.

Construir trampas con comida

Para cuando estás empezando y no tienes mucha capacidad de ataque, es importante maximizar todos tus recursos. Cuando estés cerca de una pequeña agrupación de enemigos, coloca una trampa con comida, un arma eléctrica y una normal para que, cuando se acerquen, acaben fritos.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE