5 Min de lectura | Through the Darkest of Times narra la llegada al gobierno de Hitler en la Alemania de 1933 y el intento de la resistencia por evitar que se perpetúe en el poder.

La Segunda Guerra Mundial ha sido uno de los temas principales en los videojuegos de guerra desde que el mítico Medal of Honor viera la luz allá por 1999. Sentó tal precedente que casi la práctica totalidad de juegos que abarcaban este acontecimiento histórico reproducían la misma estrategia: disparar, disparar y disparar. Son pocos los títulos que tratan de contar lo que sucedió desde otra perspectiva: uno de ellos es Through the Darkest of Times, que relata el ascenso de Hitler al gobierno alemán y la organización de la resistencia para expulsarlo.

El título, desarrollado por Paintbucket Games y adaptado a PS4, Switch, Xbox One, PC y móviles, es un videojuego de estrategia y gestión de recursos en el que te encargas de dirigir la resistencia contra el gobierno. El título es tan innovador por varias razones, entre las que destaca la narración de la II Guerra Mundial desde la perspectiva civil y sin el protagonismo de los soldados además de no tener ninguna mecánica relacionada con los disparos.

Su dibujo también es muy sonado: el estilo cartoon en el que se priman los tonos negros y grises congenia con esa aura de seriedad que desprende el videojuego. Y si bien es cierto que no pretenden representar la historia tal y como ocurrió —de hecho, el objetivo es derrocar a Hitler—, sí que el nivel de detalle es amplio: cada personaje que podemos reclutar cuenta con variables como su ideología, trabajo y sexo, que influye en las habilidades y características que luego pueden asegurar su éxito o no en las diferentes misiones.

Gameplay

En Through the Darkest of Times tomamos los mandos de un avatar que podemos personalizar vagamente al principio y que será el encargado de liberar a la resistencia. Arrancamos con un grupo de 3 personajes que hemos de organizar para cumplir misiones tan básicas como pegar carteles, pedir ayuda económica en fábricas, organizar manifestaciones hasta otras más complejas como colarte en un edificio gubernamental e incluso banales como acudir a un bar a beber o una discoteca a bailar. El objetivo es evidente: lanzar el mensaje de que, en la guerra, no todo es pegar tiros.

Como en los juegos de rol, el éxito o el fracaso de las misiones la miden tiradas de dados. El porcentaje de posibilidades de salir victorioso o no dependerá de una serie de variables, como el grado de conocimiento del personaje (cuanto más reconocible, más fácil será que le pillen in fraganti), las características de este (empatía, discreción, poder de propaganda, cultura o fuerza) acorde a la misión, el grado de dificultad, etc.

Desde el principio contamos con 3 líderes de la resistencia para cumplir objetivos, pero conforme la trama avanza, el número puede llegar a ampliarse hasta los 6 y son nuevas las zonas y las misiones que podemos acometer. El grupo puede llegar a ser muy plural: la ideología (conservador, anarquista, comunista, socialdemócrata) así como el género y el trabajo de cada miembro será diferente, algo imprescindible puesto que necesitarás diferentes perfiles para completar las misiones

Cada día del calendario podremos mandar a los miembros de la resistencia a diferentes zonas de la ciudad: no solo para superar los objetivos que le marcamos, también para granjearse el cariño del pueblo, imprescindible para conseguir el objetivo de derrocar a Hitler.

El parlamento de Berlín, en llamas ante la presencia de dos civiles

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Tras cada misión, existe la posibilidad de que desencadenemos un evento en el que ocurre un suceso que tendremos que resolver en base a una serie de decisiones que nos ofrece el juego. Por ejemplo, podemos encontrarnos a dos soldados de la ‘SS’ golpeando a un viejo anciano y actuar en consecuencia… o no. Esto tendrá un efecto inmediato en la historia, aunque el peso de este dependerá del evento en cuestión.

Todo lo que hagamos influirá también directamente en la moral del grupo y de los individuos, otra variable a tener en cuenta puesto que podrá decidir el curso de las misiones.

Un videojuego diferente de la II Guerra Mundial

 Through the Darkest of Times abandona la clásica estructura de los shooters para abrazar un gameplay totalmente rompedor y una narrativa que se desarrolla a través del escrito: todo lo que ocurre en la pantalla nos lo relatan a través del texto. Todas las acciones suceden en la interfaz.

No hay ningún protagonista que se alce como el héroe de la nación, sino que los personajes son simples civiles preocupados por la situación, lo que le confiere un mayor grado de humanización. Conscientes de que la narrativa es uno de sus puntos fuertes, el juego cuenta con dos modos de juego: resistencia, en el que la dificultad es mayor y las misiones han de medirse al milímetro, y la historia, que será más tranquila y nos permitirá centrarnos en la trama.

Su argumento maduro, su visión sobre la II Guerra Mundial, el hecho de relatar un acontecimiento muy olvidado en otros videojuegos y su perspectiva ética y moral del lado más cruel de lo sucedido lo convierten en un título excelente. Y todo, a pesar de que sus mecánicas de gestión y variables están muy limitadas.

La congruencia existente entre el dibujo, la narración y la música es otro de los elementos a tener en cuenta y una de las razones que le llevaron a ser nominado en varios certámenes como juego indie del año, como en la Gamescom de 2018. Incluso obtuvo el premio a mejor ‘Serious Game’ de la German Computer Games Awars de 2020.

Through the Darkest of Times es un título en el que perderse, aprender y maravillarse con sus relatos de resistencia y convicción. No dura demasiado y está disponible en múltiples plataformas, ¡por lo que debes darle un intento!

 

Periodista especializado

Colaborador de MAPFRE