5 Min de lectura | Repasamos los juegos de Wolfenstein, una de las sagas con más peso de los FPG que comenzó en la década de los 80 y aún hoy sigue estando muy presente.

Wolfenstein es una de las sagas con más peso de los FPS. Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, es una mezcla de ciencia ficción y realidad, donde William B. J. Blazkowicz, un espía estadounidense de ascendencia polaca, debía enfrentarse a todo un ejército de defensores del régimen nazi para librar a la humanidad de su tiranía.

La saga se divide en dos etapas: por un lado, tenemos los dos primeros juegos, tremendamente marcados por el sigilo y, a partir de Wolfenstein 3D ya en la década de los 90 comenzaba la etapa de los shooters en primera persona, un género en el que la franquicia ha influido grandemente.

Castle Wolfenstein (1981)

El primer juego se basaba en una visión 2D en tercera persona donde el sigilo y la estrategia eran la clave para hacer avanzar a nuestro personaje, un prisionero aliado, por un castillo controlado por los nazis.

Desarrollado por Muse Software, tenía un estilo de lo más minimalista, como era habitual en la época. Curiosamente, salió primero en Apple II y más tarde se versionó para IBM PC (MS-DOS), la 8 bits de Atari y Commodore 64.

Beyond Castle Wolfenstein (1984)

Tres años después del estreno de la saga llegó la secuela de la primera entrega para las mismas plataformas. En su momento, no tuvo una mala acogida, pero su inteligencia artificial era tan mala que, con el paso de los años, pasó al olvido. Además, fue el último juego de la saga desarrollado por Muse Software, que en 1985 cerraba sus puertas para siempre.

Wolfenstein 3D (1992)

Tuvieron que pasar ocho largos años para que ID Software se hiciera con los derechos de Wolfenstein y creara el primer clásico de la franquicia. Retomó la historia, pero la reconvirtió en un FPS en 3D rompedor y violento. Un título que marcaría el camino a los shooters futuros.

Entre las novedades, los enemigos ya no eran solo los nazis, sino también unos peligrosos monstruos creados por un perverso científico: Wilhelm Strasse, alias Calavera, el villano más recurrente de toda la saga -junto con Adolf Hitler, por supuesto-. Y el protagonista, el espía estadounidense B.J Blazkowicz, obtuvo por primera vez su propia biografía e historia.

Return to Castle Wolfenstein (2001)

Tras nueve años, llegaría la obra cumbre de la franquicia (con permiso de Enemy Territory). Un juego desarrollado por Gray Matter Studios con la tecnología de Quake III Arena y publicado por Activision. De nuevo debíamos enfrentarnos a la diabólica maquinaria de Hitler para salvar a la humanidad, pero esta vez con un empaque mucho más vistoso y atractivo.

Lo más brillante de este título era el modo multijugador basado en equipos, y fue el primero de la saga en incluir la mecánica de recuperación de salud basada en tiempo sin impacto.

Wolfenstein: Enemy Territory (2003)

Después del éxito de Return to Castle Wolfenstein, era de esperar que ID Software se pusiera manos a la obra para sacar una expansión que saciara las expectativas de sus seguidores. No obstante, finalmente se lanzó como un juego completo multijugador y freeware. El resultado fue un frenético juego de acción online que nos permitía ponernos en la piel de cualquiera de los dos bandos de la Segunda Guerra Mundial. Reunía todo lo necesario para convertirse en el juego mejor valorado de toda la franquicia.

Era un título exclusivamente multijugador diseñado para jugar con grupos muy compenetrados, donde el chat en grupo era una herramienta esencial. Permitía elegir entre cinco clases, cada una con sus propias armas y habilidades; y conjugaba muy bien la acción con la estrategia, y algunos elementos comunes de los juegos de rol.

Es un juego que ha sabido envejecer muy bien. De hecho, sigue estando de actualidad: el 19 de noviembre regresará con una campaña gratuita para un solo jugador, que se llamará Wolfenstein: Enemy Territory Single-Player. También se podrá jugar en modo cooperativo junto a otro jugador gracias a una próxima actualización que su responsable liberará tras el lanzamiento de la propia campaña.

Wolfenstein (2009)


Con esta entrega se intentó resetear de nuevo la marca, esta vez a cargo de Raven Software. El argumento se centró más en los elementos naturales y se dio un salto visual significativo. Sin embargo, no convenció del todo (su media en Metacritic fue de 72) y, para muchos, supuso en paso atrás con respecto a la entrega anterior.

Wolfenstein: The New Order (2014)

Cinco años más tarde, Machine Games reinventaba la saga con este reboot que convertía la historia en una distopía en la que los nazis han ganado la guerra.

Un juego que recuperaba el formato del FPS old school lleno de acción, desenfreno y violencia extrema, y donde el mayor aliciente era la acción directa (aunque incluía alguna que otra secuencia de sigilo y la opción de enfrentarse a determinadas situaciones de forma reflexiva). Pero, sobre todo, destacaba su fantástica ambientación, su jugabilidad redonda y un gran guion que terminaban por devolver a la saga al lugar que merecía.

Wolfenstein: The Old Blood (2015)

Un año más tarde, Bethesda Softworks y Machine Games lanzaron The Old Blood, en teoría una precuela de Wolfenstein: The New Order, pero que realmente era un remake de Return To Castle Wolfenstein. Con esta entrega pudimos volver al castillo Wolfenstein, esta vez con mejor aspecto, para recorrer sus pasillos en busca de nazis a los que aniquilar. Se podía hacer en modo sigiloso o a lo loco con ametralladora en mano. Fue sin duda un FPS old school divertidísimo.

Wolfenstein 2: The New Colossus (2017)

The New Colossus es la secuela de Wolfenstein: The New Order, que se lanzó en PS4, Xbox One, Switch y PCs. Tres años después, B.J. Blazkowicz sigue dando guerra (a duras penas) en su lucha contra el ejército nazi. Una interesante aventura que se desarrolla, esta vez, en Estados Unidos. En esta ocasión cuenta con un apartado técnico notablemente mejorado respecto a entregas anteriores gracias a la llegada de id tech 6.

Wolfenstein: Youngblood (2019)

Un spin-off de Wolfenstein: The New Order. El juego se sitúa en 1980, diecinueve años después de lo ocurrido en Wolfenstein II: The New Colossus y tiene como protagonistas a Jessica y Sophia Blazcowickz, las hijas de B.J Blazcowickz. Su misión es viajar a una Francia ocupada por el régimen nazi para encontrar a su padre.