4 Min de lectura | Four Quarters es el creador de Loop Hero, un título con estética clásica y una jugabilidad fácil de entender pero difícil de poner en práctica con éxito.

Durante este comienzo de 2021 ha habido dos juegos que, sin ser muy esperados, se han convertido en bestsellers en muy poco tiempo y sin contar con grandes presupuestos: Valheim es uno de ellos y el otro, el recién lanzado Loop Hero. Pero más allá de ser videojuegos indie, el parecido entre ambos es prácticamente inexistente.

La obra de Four Quarters es un roguelike en el que encarnamos a un héroe al que, paradójicamente, no manejamos. El título nos lleva a un escenario simple en 2D con estética 8-bits en el que el protagonista va dando vueltas sobre el mapa de cada room (aquí conocidas como expediciones). Nuestra función es colocar sobre este, elementos que ayuden a mejorar y progresar el personaje. Cada vez que completamos una vuelta, el héroe se cura, los enemigos suben de nivel y la barra del boss crece.

Conforme nos vamos haciendo fuertes no solo desbloqueamos más mejoras, rivales y construcciones, sino que también irán apareciendo nuevos diálogos que nos ayudarán a entender más de qué va la historia de fondo: solo nosotros somos capaces de recordar qué había pasado en el mundo antes y por qué nuestra aldea es la única que sigue en pie de todo el planeta.

Las mecánicas atractivas de Loot Hero

La entrega recuerda bastante al juego de mesa Carcassone, en cuanto que eres tú quien, a través de un mazo de cartas, se encarga de construir el propio mapa de cada habitación: senderos, bosques, ríos, edificaciones… todo nos aporta algún tipo de bonificaciones. Además, muchas de estas tienen efectos mejorados cuando se combinan con otras.

Con las cartas y otras recompensas que obtienes al enfrentarte a bichos, podrás construir edificios que puedan ayudarte en la aventura y te ofrecerán ventajas como más velocidad de movimiento, poder, vida, etc.

La magia de Loop Hero está en el uso y en el momento en el que utilicemos esas cartas: con cada construcción o vuelta al mapa, subirá de nivel la barra que carga al jefe final y el contador de loop, que delimita la fuerza de los bichos que pueden mostrarse en nuestro paso. Concretamente, al dar una vuelta completa, los rivales serán un 2% más fuertes, pero también darán premios más interesantes.

Todos los progresos que consigamos en las rooms podemos trasladarlos a la aldea. Allí, podremos seguir haciendo edificaciones que nos aporten ciertas ventajas y cartas a usar durante las partidas ya que, como todo buen roguelike, cada vez que salimos de excursión partimos, con matices, desde 0. En realidad, cuanto más vayamos jugando, más fácil y rápido progresaremos.

En función de los elementos que integren nuestra aldea tendremos una serie de beneficios a nuestro favor desde el principio u otros que consigamos al recoger una carta determinada como recompensa de combate. Tendremos que jugar muy bien con esto para que la misión sea un éxito.

Antes de salir de expedición, tendremos que elegir cuáles de esas cartas nos llevaremos: empezaremos solo con una, la dorada, y el resto saldrán como recompensas al eliminar monstruos. Lo verdaderamente complicado será elegir bien la combinación de cartas, la sintonía que tenga con nuestro protagonista así como su buena disposición sobre el terreno para que los efectos funcionen bien.

Hay hasta tres tipos diferentes de héroes que se desbloquean al alcanzar determinadas construcciones. Estos tienen características dispares y una forma propia de jugarse: el guerrero es más defensivo; el pícaro, más ofensivo; y el nigromante, un mago que nos permitirá usar esqueletos como aliados.

Libérate de los prejuicios de la portada

La curva de aprendizaje de Loop Hero es constante y poco pronunciada. Las primeras partidas serán un auténtico caos, pero iremos haciéndonos al juego conforme nos acostumbremos a las mecánicas y adquiramos una baraja interesante. Eso sí, no esperes que cuando aprendas a jugar el camino será llano: cualquier detalle puede dejarte fuera de la room haciendo que pierdas el progreso.

Lo peor de la obra de Four Quarters es su fachada. Desde fuera todo se ve como un intento de obra clásica con una interfaz con demasiado texto y un gameplay al que resulta difícil adaptarse. Pero nada más lejos de la realidad, es más bien todo lo contrario. El pixel art nos puede retrotraer a la época arcade, pero el acabado y los colores que vemos en pantalla también se sienten modernos.

Loop Hero se ha acabado convirtiendo en uno de los principales candidatos a indie del año —y quién sabe si algo más— por méritos propios. Per se, su jugabilidad no es demasiado original, pero sí la combinación de las diferentes mecánicas que han ayudado a configurarlo como un título atractivo y al que a veces es difícil de pausar.

Ya no es solo que es un roguelike donde en cada room uno se siente como si no se hubiera pasado por allí antes, es que es una entrega donde no hay lugar al concepto de monotonía.

No es para menos que en una semana de vida haya superado el medio millón de copias vendidas. Y lo mejor de todo es que el título podrá ampliarse en los próximos meses, ya que este da pie a ello con la posibilidad de incluir nuevas cartas, rivales, clases de héroes… ¡Es el momento de que te unas a la ola de Loop Hero!

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE