4 Min de lectura | Jett: The Far Shore nos invita a explorar un nuevo planeta que acogerá la especie de los seres humanos privilegiados en una experiencia enigmática.

Odisea del Espacio fue de esas películas de las que salías del cine con sentimientos encontrados: una obra cuya ambientación y estética era espectacular pero que, quizá por su enrevesado argumento, no terminaba de encajar en nuestras premisas. Una experiencia similar es la que nos ofrece Jett: The Far Shore, que nos mete de lleno en una obra de tonos oscuros, trama compleja y un gameplay que, si bien no es complejo, incita siempre tu curiosidad.

10 años después, Superbrothers lanza un videojuego tras el éxito de Superbrothers: Sword & Sworcery EP, con el que no pueden existir más diferencias en todos sus planos: estilo, mecánicas de juego, historia…

Si hubiera algo que destacar de todos sus planos es el creativo: la historia es muy llamativa, la tonalidad lóbrega que empapa el dibujo y una banda sonora que te apasionará desde la primera canción que escuches. El derroche de imaginación del estudio es muy patente.

 

Fecha de lanzamiento

La obra de Superbrothers se lanzó para PlayStation 4, PlayStation 5 y ordenador el pasado 5 de octubre.

Historia 

El juego nos relata la historia de Mei, una miembro más de la tribu especial anacoreta. Sus integrantes tienen habilidades únicas y han escuchado la llamada de un ser superior para ocupar un nuevo planeta de otro sistema solar. La protagonista es la encargada de pilotar una nave conocida como jett que puede sobrevolar la superficie acuática de ese planeta.

Esta será la primera avanzadilla de su civilización. Acompañado de unas cuantas personas de su tribu, tratará de comprobar cómo es la vida en aquel remoto lugar, si es habitable y cuál es la estructura del planeta.

Asimismo, durante la aventura podremos conocer las inquietudes de nuestros amigos y descubrir de primera mano las memorias de nuestra tribu, ermitaños que se dedicaron a rendir culto a su enigmática religión en circunstancias un tanto complicadas. La ‘honda del himno’ es la llamada de la redención de su pueblo, para la cual Mei es la avanzadilla de toda su civilización.

La mayor parte de la historia se desarrolla a través de texto y diálogos, que aparecen subtitulados ya que los personajes hablan su idioma autóctono. El videojuego es muy íntimo e introspectivo, ya que a través de las conversaciones entre los personajes descubrimos que sus miedos, inquietudes y preocupaciones no son muy diferentes a las del planeta tierra.

Mei a lomos del jett explorando una pequeña isla del nuevo planeta

Fuente: Superbrothers

Gameplay

Estamos ante un videojuego un tanto lento. Tiene dos mecánicas de juego principales: la exploración a pie y la exploración con el jett. Mientras que la segunda es más rápida y cambiante, la primera es muy lenta y monótona.

A lomos de la nave (con la cámara en tercera persona), hemos de superar diferentes terrenos y hacer uso de todas las tecnologías forjadas por nuestra civilización para atravesar las dificultades del entorno. En cada zona diferente tendremos que explorar los entornos y realizar análisis científicos que nos ayuden a conocer más en profundidad el planeta y sus formas de vida. En ocasiones, tendrás que utilizar la nave como carnaza para que tus compañeros puedan establecer campamentos en algunas zonas. La nave cuenta con todo tipo de utensilios y movimientos para sobrevivir al lugar.

Con la nave espacial no solo viajaremos, sino que también podremos investigar los entornos e interactuar con todo lo que haya a nuestro alrededor para aumentar nuestro conocimiento del nuevo mundo. Los diferentes biomas y entornos (llanos púrpuras, esporas multicolor, lagos gigantescos, praderas rosas…) nos ofrecerán información importante para completar los objetivos, que juegan a la perfección con la curiosidad que suscitan ya que cada paso que das te llama a conocer mejor lo que te rodea.

Fuera del jett (ahora en primera persona), la protagonista se limita a conversar con el resto de personajes. En la ‘ground control’ conocerás a otros exploradores, con los que compartirás inquietudes y visiones acerca de Jao, el nombre de la voz que los llevó hasta allí. Aun así, los controles son muy toscos y, a veces, desesperantes, pero en la mayor parte de la obra manejamos la nave espacial. Esto nos permite conocer más de cerca los espectaculares entornos, muy diferentes a los que estamos acostumbrados de ver.

En definitiva, hablamos de un juego indie muy apacible y tranquilo, donde la curiosidad, la experiencia de un viaje diferente y la introspección funcionan como principales componentes de la obra. La excelente fusión de su gameplay, estilo artístico y banda sonora convierten a Jett: The Far Shore en un videojuego único y llamativo.

Borja Díez
Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE