4 Min de lectura | El Mid Season Invitational, el segundo gran torneo internacional de League of Legends, volverá a disputarse presencialmente y nos llevará a Islandia.

2020 también fue un año extraño en lo que al competitivo de League of Legends se refiere: es cierto que la práctica totalidad de competiciones pudieron seguir disputándose sin problemas, pero Riot Games se vio obligado a cancelar el MSI con la mirada puesta en enfocar todos sus esfuerzos en la organización del Worlds. Pero el Mid Season Invitational 2021 regresa y lo hará por todo lo alto: se celebrará, presencialmente, en Islandia.

El evento de mitad de temporada que reúne a los campeones de todas las regiones del mundo regresa y se disputará entre el 6 y el 22 de mayo. La elección del sitio no ha sido aleatoria, ya que el país escandinavo tiene una tasa de incidencia de coronavirus mínima: 8,6 por cada 100.000 habitantes —cifras del 10 de marzo recogidos por la Universidad John Hopkins—, uno de los datos más bajos de todo el planeta y que permitirá organizar el evento con la máxima seguridad posible.

Garantizar la salud de todo el personal involucrado en la competición ha sido el principal objetivo de Riot. Es por ello que no se permitirá público y que los jugadores y los entrenadores de los equipos se verán obligados a hacer cuarentena nada más pisar suelo islandés.

League of Legends, el ajedrez del siglo XXI

Otro de los motivos por el que se ha elegido al país europeo ha sido por la posibilidad de que los partidos se disputen en el Laugardalshöll, unas instalaciones deportivas de la capital, Reikiavik, que en 1972 acogieron el Campeonato Mundial de Ajedrez en el que se disputó el que fue llamado ‘partido del siglo’: Boris Spassky, representante de la Unión Soviética y Bobby Fischer, de los Estados Unidos, lograron atraer la atención de todo el mundo.

Esa es la intención de Riot Games, asentar aún más el League of Legends como deporte electrónico y acogerse a elementos icónicos del imaginario colectivo para reforzar su posición.

En total, serán 12 los equipos que participen directamente en el evento, del que se ha eliminado una fase previa, de modo que todas las regiones partan en igualdad de condiciones. Las regiones mayoritarias (Europa, China, Corea del Sur y Norteamérica) disputarán directamente la fase de grupos con las minoritarias (Vietnam, Japón, Oceanía, Turquía, Latinoamérica, Pacífico, Rusia).

Habrá tres fases:

  • En la primera, todos los conjuntos se dividirán en tres grupos de cuatro equipos, el formato será al mejor de uno a doble vuelta y los dos mejores de cada grupo pasarán a la siguiente fase.
  • En la segunda se jugará una liguilla, también al mejor de uno y a doble vuelta, en la que avanzarán solo los cuatro mejores.
  • Por último, están los playoffs, que se celebrarán directamente al mejor de cinco desde semifinales hasta la final.

G2, el aspirante que querrá dar un golpe en la mesa

La competición lleva celebrándose desde 2015, cuando Riot Games inauguró su segunda competición internacional para evitar que las temporadas de primavera de todo el mundo dejaran de tener poca importancia —solo en verano se eligen los que van a Worlds—.

Por el momento, como suele ocurrir con el Mundial, el trofeo ha viajado principalmente a Asia, con una única excepción, precisamente la última que se celebró: Europa y Norteamérica se quitaron de en medio a Corea y China, respectivamente. Y todo, a pesar de que en la fase de grupos fueron arrasados por sus rivales. G2 cogió el toro por los cuernos y eliminó a SKT1 en semifinales y a Team Liquid en la final, que sorprendió eliminando previamente a Invictus Gaming, que hasta esa partida solo había perdido un mapa. Fue el año en el que los samuráis también mandaron a Faker de vuelta a casa en semifinales de Worlds.

Precisamente es SKT1 el equipo con más MSI: ganaron el de 2016 y 2017. Después le siguen Edward Gaming (2015), Royal Never Give Up (2018) y el conjunto de Ocelote. Más allá del premio y del prestigio que da levantar el trofeo del MSI, la competición no computa para nada especial, aunque es cierto que los equipos que lo juegan a gran nivel, luego trasladan su rendimiento al Mundial: en 4 de las 5 ediciones celebradas, uno de los finalistas de la competición de mitad de temporada alcanzó la final del Worlds.

Es por ello que los clubes se lo toman tan en serio, porque es una manera de dar un golpe encima de la mesa y demostrar su candidatura para la competición magna. Y qué mejor escenario que aquel en el que se libró uno de los enfrentamientos más seguidos del siglo XX.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE