5 Min de lectura | El coleccionismo de piezas clásicas del mundo de los videojuegos nos ha dejado con varios artículos vendidos a un precio aparentemente desorbitado.

Como en el mundo de las obras de arte, los videojuegos también tienen sus propias joyas de coleccionismo de piezas antiguas que, con el paso del tiempo y gracias a que se trata de artículos únicos, alcanzan un precio en el mercado que para muchos puede llegar a ser demasiado alto.

Ya no hablamos solo de videoconsolas, que también: videojuegos, carcasas, gadgets… en definitiva, cualquier artilugio relacionado con la industria de los juegos y que llegan a venderse a precios desorbitados. A continuación, repasamos cuáles son los artículos más caros que se han vendido en los últimos años.

Super Mario Bros NES — 75.000 dólares

Hace unos meses, un ciudadano norteamericano se encontró en una mudanza un videojuego que nunca antes había visto: sus padres se lo regalaron hace 35 años y no llegaron a dárselo porque lo creían perdido. Se trata de un Super Mario Bros original de NES, una joya que, si ya es difícil encontrarla en el mercado, imagínate si está precintada.

Se trata de un producto único, en cuanto a que tiene un sello identificador en su parte frontal que no tenían todas las ediciones del título, sino solo las que se realizaron a partir de 1988, lo que le confiere más exclusividad aún. Imagínate mudarte y encontrar algo por lo que sacar 75.000 dólares…

Tetris Mega Drive — 14.000 dólares

Si hablamos de un videojuego que haya estado en todas las consolas habidas y por haber, ese podría ser perfectamente el Tetris. Pero su existencia no ha sido igual en todos los dispositivos: allá por finales de los 80, Nintendo tenía sus derechos exclusivos, pero eso no impidió que unos cuantos desarrolladores crearan un port que se comercializara, aunque fuera sin derechos.

Esa obra, que no tenía licencia oficial, se vende ahora en el mercado a un precio que oscila entre los 2.500 y los 14.000 dólares, dependiendo de la calidad y el estado de conservación de ésta. Hay una copia firmada por el creador de Tetris, Alexey Pajitnov, cuya venta alcanzó el millón de dólares.

Atlantis II — 17.500 dólares

Atlantis fue uno de los mejores shooters que salieron para la Atari 2.600. Generó tal comunidad que pronto se organizó una de las primeras competiciones de videojuegos: la desarrolladora, Imagic, organizó un evento en el que los jugadores que enviaran una fotografía con la puntuación más alta ganarían la secuela exclusiva de este: Atlantis II.

Era un videojuego que nadie más que los ganadores podía conseguir: a pesar de no ser muy diferente al original (cambio en las puntuaciones, en la velocidad de las naves, etc.), su valor en el mercado es mucho mayor: una pieza bien cuidada podría rondar los 16.500€.

Stadium Events NES — 114.000 dólares

Nintendo no fue la pionera en hacer videojuegos encaminados a la realización de ejercicio físico. Los Wii Fit y su hermano mayor Ring Fit son descendientes directos de Stadium Events, que venía con un tapete de complemento que se utilizaba para simular las mecánicas de los cuatro deportes que podían practicarse: carrera de 100 metros, carrera de obstáculos, salto triple y de longitud.

Lo curioso es que, nada más lanzarse, Nintendo compró la licencia de Bandai y le cambió el nombre, de forma que solo se produjeron 2.000 copias del original, de las cuales solo se compraron 200. Se trata de un verdadero rara avis: el documental Nintendo Quest lo considera el título más exclusivo de NES, por lo que no es de extrañar que pueda venderse hasta los 114.000 dólares.

Kizuna Encounter de Neo-Geo — 50.000 euros

La Neo-Geo es una de esas consolas que podríamos denominar de catálogo. El dispositivo creado por SNK, considerada como una de las más duraderas y resistentes del mercado, llegó a tener auténticas joyas, como Metal Slug, Fatal Fury o King of Fighters. A pesar de ser considerados videojuegos de culto, hay un título de su catálogo que es mucho más llamativo y exótico: Kizuna Encounter.

Se trata de un juego de peleas muy similar a otros de los mencionados anteriormente y cuya versión de Estados Unidos o China es relativamente fácil de encontrar. La que es casi una odisea comprar es la europea, de la que, según unos sondeos, solo quedan 10 en existencias ya que se fabricaron muy pocas y solo en Austria y Alemania. Una edición de esta podría venderse por hasta 50.000€ si está con su envoltorio de fábrica.

Gamma-Attack de Atari 2600 — 50.000 dólares

Gammation no fue, digamos, una de las empresas más conocidas en la industria de los videojuegos. Se creó en 1983 y lanzó un único videojuego: Gamma-Attack, que se trata de un shot’em up en el que manejas un platillo volante con el que has de destruir los tanques que sobrevuelas.

Antes de que comenzara a fabricarse para lanzarse al mercado, la compañía cerró, por lo que solo hay una copia en el mercado, que tiene el coleccionista Anthony DeNardo. A pesar de que intentó venderla por casi medio millón de dólares, se estima que su precio podría rondar los 50.000.

Birthday Mania — 30.000 euros

Lo que en principio se pensó como una idea brillante, acabó convertida en un auténtico fracaso. Anthony Tokar anunció, de la mano de Personal Games, que estaba desarrollando un juego único: se trataba de un título en el que se maneja a una calabaza que se desplaza lateralmente para disparar a unas velas de cumpleaños, además de poder explotar globos.

El juego en sí no ofrecía demasiado: basaba su gran atractivo en la posibilidad de personalizar la carátula y poner el nombre del usuario al que se regalaría en su cumpleaños. Eran los 80, por lo que comprar por Internet no era ni siquiera una idea: había que escribir al correo postal del desarrollador con el dinero para que te lo mandara a casa. El resultado: llegaron a venderse apenas un centenar de copias, de las que solo se han encontrado dos, que pueden llegar a venderse por 30.000 euros.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE