4 Min de lectura | Scarlet Nexus es lo nuevo de Bandai Namco, un RPG ambientado en un universo postapocalíptico que fascina por su estilo artístico y su sistema de combate.

Scarlet Nexus se trata de un RPG desarrollado por Bandai Namco que en su presentación durante la conferencia de Microsoft en 2020 llamó bastante la atención pero que se fue apagando con el tiempo.

Con evidentes influencias en dos sagas míticas como la de ‘Tales of’ y ‘Code Vein’, Scarlet Nexus nos pone frente a un universo postapocalíptico, Brain Punk, en el que una serie de extraterrestres llamados Alter han invadido la tierra atacando a los seres humanos para comerse su cerebro, dejando el planeta casi asolado.

Es ahí donde entran en juego las Fuerzas de Supresión Alter, un organismo que trata de recuperar el control eliminando a esas extrañas criaturas. Para ello, contarán con una serie de poderes psíquicos conseguidos gracias a los avances científicos de la sociedad.

A pesar de lo interesante de la narrativa, Scarlet Nexus no profundiza demasiado en ella y, cuando lo hace, es de forma vaga e imprecisa. Sus puntos fuertes son la estética, que mezcla el futuro con lo retro; el estilo de combate, que es una auténtica maravilla y bastante original; y su animación, que nos pone frente al monitor pensando que estamos ante un manga.

Historia

Scarlet Nexus nos lleva a un mundo en el que la esperanza es una palabra que no existe. Los supervivientes del hecho trágico reman a contracorriente para combatir a los Alter, extrañas criaturas cuyo aspecto mezcla la forma de animales, humanos y objetos y que consumen compulsivamente cerebros humanos para calmar el dolor que les provoca su creación. Más allá de ello, desconocemos los motivos que le llevaron a aterrizar en la tierra.

La trama cuenta con bastantes giros de guion y recuerda, en parte, a Neon Genesis Evangelion por la personalidad de los protagonistas y por llevarnos a un futuro imaginado para tratar temas tan contemporáneos como la libertad, la lucha hipermoderna militarizada y el control gubernamental de los entes privados. Y otro guiño más a la clásica serie japonesa: como conforme creces, los poderes mentales pierden eficacia, por lo que la mayoría de soldados son adolescentes o jóvenes.

Personajes

Nada más empezar el juego hemos de elegir si manejar a Yuito Sumeragi o Kasane Randall, dos jóvenes con personalidades bastante contrapuestas y que nos darán la oportunidad de vivir en primera persona la evolución de los hechos. Yuito es un chaval tímido, amable y con escasas habilidades sociales y de raciocinio, pero con buenas intenciones. Por el contrario, Kasane es más visceral, temperamental e inexpresiva.

El chico pelea con un katana y es especialista en ataques fuertes y cuerpo a cuerpo, mientras que la chica ataca a distancia con proyectiles que lanza gracias a sus poderes mentales.

La selección será importante, no tanto para el gameplay sino en cuanto a la historia, ya que cada personaje vive la suya propia y, aunque una buena parte del tiempo se cruzan y conviven, hay momentos delicados que solo viviremos con uno u otro, permitiéndonos vivir desde diferentes perspectivas los hechos principales.

Yuito y Kasane se enfrentan en una ciudad a un Alter

Fuente: Bandai Namco

Sistema de combate

Es uno de los puntos en los que brilla la obra. De forma muy sucinta, es una mezcla de hack n’ slash que evidentemente bebe de los RPG clásicos, en la que los personajes no solo cuentan con ataques físicos y habilidades, sino que podrán utilizar los recursos del entorno para acabar con sus rivales.

Hay varios aspectos esenciales para el combate: las habilidades básicas, como esquivar, hacer parry o realizar golpes más fuertes; el estado turbo, una suerte de Berserk que adquirimos en mitad de la pelea tras determinados acontecimientos; y las habilidades aliadas, que absorbemos durante la lucha en función de los compañeros que nos acompañen y cuya eficacia dependerá del nivel de amistad que tengamos con ellos.

Y como todo RPG, cuenta con un árbol de evolución, aunque no sea demasiado completo: estadísticas, habilidades, ataques, poderes…los puntos que adquirimos al subir de nivel pueden repartirse al gusto de cada jugador. Al principio abruma un poco, pero con el paso del tiempo acaba volviéndose adictivo.

Scarlet Nexus es una auténtica obra de arte que, salvo por detalles en la historia y algunas cinemáticas muy pobres, es digno merecedor de aspirar a convertirse en el juego del año. ¡No te lo pienses dos veces y dale un intento!

Periodista especializado

Colaborador de MAPFRE