4 Min de lectura | La saga de Monkey Island es una de las primeras obras de culto de la industria del videojuego, sentando las bases del género de la aventura gráfica.

LucasArts no solo fue el inventor de una de las franquicias cinematográficas más seguidas en el mundo contemporáneo, sino que también tuvo sus pinitos en la industria del videojuego y fue capaz de crear una saga que se convertiría en un auténtico referente del género de la aventura gráfica: hablamos, por supuesto, de Monkey Island, una obra de culto que nació en 1990 y que cuenta con 4 entregas.

Su creador fue Ron Gilbert, aunque solo ha trabajado en los dos primeros títulos. Se inspiró en las novelas de piratas y trató de construir una obra que las parodiara. Lo que en un primer momento fue una obra que reunía referencias burlescas de la literatura más sonada sobre los piratas acabó convirtiéndose en un ejemplo para el género: demostró que los videojuegos habían alcanzado una madurez en la construcción de narrativas y que no era imprescindible albergar mecánicas de juego complejas.

A finales del siglo XX las aventuras gráficas estaban de moda. Obras como Loom, Indiana Jones y la última cruzada o Grim Fandango consiguieron revalorizar un tipo de juego que, hasta aquel momento, estaban en entredicho por su pobre gameplay. Y, aun así, la obra de Gilbert distribuida por LucasArt, que era un point & clic de manual, logró hacerse un hueco en la escena, no solo por su original argumento, sino también por la perfecta caracterización de sus personajes.

A continuación, repasamos las obras que conforman la saga al completo.

The Secret of Monkey Island

La ópera prima utilizó el mismo motor gráfico que otras grandes obras del género de la época y se lanzó para Macintosh, MS-Dos, Atari y Amiga, con posteriores versiones para otras consolas más modernas con mejoras en los gráficos, animación y sonidos.

La obra se divide en 4 capítulos que narran las aventuras de Guybrush Threepwood —su nombre se mantuvo desde los primeros bocetos— para convertirse en un pirata, viajar a la isla de los monos y combatir con el villano LeChuck y así liberar a su amada Elaine Marley, la gobernadora de la isla a la que acudió para aprender el oficio de la piratería.

Monkey Island 2: La Venganza de LeChuck

Son aventuras aún más retorcidas y absurdas que las anteriores. Guy —como también se conoce al protagonista— se vuelve un pirata rico, aunque un mafioso le roba todo el dinero y hace revivir a LeChuck. Con la ayuda de un experto en mapas busca uno de los tesoros más opulentos del Caribe, aunque en el intento termina colgado sobre una trampa mortal y acaba en las manos del villano de la primera obra, que quiere cobrar su venganza.

El final es uno de los más extraños y menos convencionales de la historia. Es la última obra en la que trabajó su creador y, para una buena parte de sus fans, el desenlace verdadero de las peripecias de su protagonista.

La Maldición de Monkey Island

Fue la primera obra de la saga sin la supervisión directa del creador y se lanzó 5 años después que el anterior, ya en CD. A pesar de tener el mismo motor gráfico que los anteriores, la calidad de las animaciones, texturas y gráficos en general fue mucho mayor.

LeChuck vuelve en forma de demonio y la amada del protagonista es convertida en una estatua de oro por una maldición de este justo cuando Guybrush le propone matrimonio.

El juego narra los imposibles intentos de devolver a su esposa a su forma humana, para lo que hace todo lo que está en su mano. Se notan las diferencias con las obras anteriores, a pesar de mantener el tono humorístico y la lógica disparatada de las anteriores entregas.

La Fuga de Monkey Island

Se lanzó en los 2000 y fue la primera obra en cambiar el motor gráfico y en adaptarse al estilo en 3 dimensiones. Retoma el final de la entrega anterior, con el protagonista y su amada celebrando su boda. Tras la celebración, se dan cuenta de que alguien ha matado administrativamente a Elaine y le han arrebatado todas sus pertenencias.

La obra hereda de Sam & Max: Hit the Road la dirección narrativa y de Grim Fandango los gráficos y parte del estilo artístico. La deriva respecto a los originales se muestra aquí de forma muy explícita.

Cuentos de Monkey Island

Es la obra más tardía en salir, casi 10 años después de la anterior. No tiene nada que ver con sus creadores originales, sino que fueron los ya extintos Telltale Game — The Walking Dead, Game of Thrones, Tales from the Borderlands… — los que la llevaron a cabo aplicando su propio estilo, aunque partiendo de la idiosincrasia de la obra.

Sus gráficos están muy avanzados y su jugabilidad, aunque sigue siempre muy simple y pobre, incorpora más puzles. La narrativa no cuenta con la misma frescura y originalidad que en las primeras, por lo que ha sido objeto de muchas críticas.

Borja Díez
Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE