4 Min de lectura | Dos años después de su lanzamiento y después de que caducara su relación con Google Stadia, Orcs Must Die 3 ya está disponible en todas las plataformas.

Hace 2 años, durante la conferencia Stadia Connect de la Gamescom 2019, la compañía de videojuegos de Google anunció que la consola contaría con varios títulos exclusivos durante un tiempo. Uno de los más sorprendentes fue Orcs Must Die 3, la cuarta entrega (la tercera es Unchained).

Con este acuerdo, la saga del género tower defence, que tanto carisma había derrochado, cerraba la puerta a su público más tradicional. Sin embargo, este verano, el título de Robot Entertainment ha finalizado dicho acuerdo, lanzándose a PS4, PS5, ordenador, Xbox One y Xbox Series X/S.

Como viene siendo habitual en la franquicia, nuestro objetivo será evitar que una serie de orcos lleguen al final del nivel. Para ello, contaremos con nuestras habilidades y nuevas trampas de toda clase que deberemos colocar en el lugar adecuado.

La historia se situará 20 años más tarde después de lo que sucedió en Orcs Must Die 2, con Mango y Hechicera habiendo reconstruido la Orden y abriendo una academia donde los jóvenes con más talento del mundo se preparan para ayudarles en su cruzada contra los orcos.

Tras dos años de lanzamiento, la obra ha podido obtener la repercusión que la exclusividad con Stadia le robó en un primer momento. Manteniendo la esencia que le ha caracterizado y retomando la buena ruta que descarrió con Unchained, esta entrega tiene la posibilidad de volver al buen hacer de sus inicios retocando algunas características esenciales.

Orcs Must Die 3, un tower defense diferente


Lo primero que llama la atención de la primera partida es el cambio de ángulo de la cámara: de la clásica perspectiva cenital pasamos ahora a una en picado en tercera persona. Este primer cambio nos sugiere que el manejo de nuestro personaje y la gestión de sus habilidades será igual de importante o incluso más que la forma de distribuir nuestras trampas por el mapa.

Los enemigos no solo serán orcos, sino que habrá de muy diverso estilo: ratas que tienen poca vida, pero son rápidas, pequeñas y podrían escaparse con facilidad, hombres lobo muy fuertes y resistentes, golems, trolls, goblins… Nuestra función durante las primeras partidas será adaptarnos al estilo de combate de cada uno de ellos para diseñar la mejor estrategia de defensa posible.

No todas las partidas serán a 3 rondas y 20 vidas: habrá algunas en las que tendremos que superar 5 rondas y tendremos que hacer frente a tantos rivales que tendremos hasta 200 oportunidades. Cada partida superada nos recompensará con calaveras, la moneda del juego que podremos usar para obtener trampas más sofisticadas o armas más potentes o mejorar lo que ya tenemos en el inventario.

Varios enemigos de Orcs Must Die! 3, rodeado de trampas en un nivel del castillo

Fuente:https://bit.ly/3zajWpe

Como no podía ser de otra manera, habrá 5 modos de juego, entre los que se incluye la campaña, compuesta por 18 niveles y que nos permitirá indagar en la narrativa. También se encuentra el Desafío, que incluye cada semana un set de niveles con reglas y requisitos diferentes; Supervivencia, en el que simplemente hemos de resistir tanto como podamos todas las hordas de enemigos; y Represalia, donde cada vez los orcos y sus armas serán más poderosas.

En todo caso, podremos jugar solos o en cooperativo, aunque está más pensado para jugar en modo multijugador ya que la curva de aprendizaje se hace más llevadera de esta forma.

Las grandes mejoras de Orcs Must Die 3

El apartado gráfico de la obra no es espectacular, pero sí que es más atractivo que los anteriores. La estética cartoon está muy pulida y no desentona en absoluto con la temática del juego y ese tono gracioso. Las animaciones de la muerte de los orcos son una maravilla.

Los diferentes modos de juego, las recompensas por nivel y las diferentes dificultades permite que sea bastante rejugable, lo que evitará que, una vez te hayas pasado la parte principal, te aburras. Además de que con amigos es un título más divertido, tiene tantas recompensas, armas y componentes para conseguir que llega a ser adictivo.

En definitiva, aunque la línea es marcadamente continuista, el título abraza una serie de cambios que encaminan la jugabilidad a una fórmula algo diferente, como que los héroes tengan mucha importancia para la ruptura de las hordas. Con la llegada a las nuevas plataformas se ha mejorado uno de sus grandes errores de partida: la dificultad de encontrar compañeros para el multijugador.

Si te fascinan los tower defence y nunca habías probado uno de la saga Orcs Must Die, dale un intento: Robot Entertainment ha logrado encontrar el cóctel perfecto de acción y estrategia.

Periodista especializado

Colaborador de MAPFRE