4 Min de lectura | Cyberpunk 2077, la superproducción de CD Projekt, nos sumerge en el utópico universo de Night City, donde no hay barreras entre tecnología y seres humanos.

Era uno de los videojuegos más esperados de 2020. Estaba previsto para abril, pero su lanzamiento fue postergado en varias ocasiones hasta que, en diciembre y presionados por los accionistas de su compañía, el estudio polaco CD Projekt RED no pudo esperar más y lanzó Cyberpunk 2077, un RPG de temática distópica y mundo abierto en el que no existen diferencias entre tecnología y biología y la mayoría de seres humanos cuenta con artilugios tecnológicos en su cuerpo.

Creó tanto hype a su alrededor que todo el mundo quiso probarlo de salida. Pero lo que empezó como el blockbuster que pondría la guinda a uno de los mejores años en cuanto a producción de videojuegos no tuvo el comienzo soñado. Al estudio polaco se le fue de las manos: el juego no estaba terminado al 100%, ya que presentaba múltiples errores en cuanto a optimización —sobre todo en entornos abiertos, con bajadas de fps incontrolables— que acabaron destrozando por completo la experiencia de juego.

De hecho, en PlayStation 4 y Xbox One, las consolas de anterior generación, el título directamente era injugable. Y hasta tal punto se dieron cuenta los desarrolladores que pronto sacaron un comunicado ofreciendo la posibilidad a los usuarios de esas consolas de devolverles el dinero. De hecho, fueron varios los parches que lanzaron durante las primeras semanas del juego para intentar paliar la gran cantidad de bugs que se sucedieron, algo que tampoco sentó demasiado bien a los usuarios.

CD Projekt se enfrentará a una demanda del departamento de consumo del gobierno de Polonia por haber lanzado un producto inacabado. Lo cierto es que, lejos de las grandes bondades que atesora el videojuego, no debería haber salido en un estado muy deficiente: en entornos abiertos no es nada fluido, hay personajes que hacen spawn de forma aleatoria, algunas misiones se rompen en mitad de la tarea, hay múltiples fallos en las texturas de los entornos…

Todas las bondades de Cyberpunk 2077

El título trata de llevar al máximo la simulación y la personalización de cada avatar es altísima —podemos elegir hasta sus manchas de nacimiento—, hasta el punto de que lleguemos a sentirnos como si fuéramos él mismo.

Las crisis existenciales del personaje, las necesidades vitales, sus relaciones sociales… el objetivo era que todo llegara a sentirse lo más real posible, y en ese apartado, el título lo ha conseguido.

Asimismo, también podemos escoger qué tipo de jugador queremos ser entre varias posibilidades en las que destacan los más fuertes, los que tienen conocimientos de hackeo o los espías.

Ya desde el comienzo nos hacen elegir entre el origen de nuestro personaje: nómada, corporrata o buscavidas, cada uno con un prólogo diferente que nos hará vivir una trama sustancialmente distinta.

El progreso del personaje consistirá en una serie de mejoras de habilidades así como la posibilidad de cambiar nuestro cuerpo a base de implantes que podrán mejorar nuestras características, aunque su desarrollo es más bien lento, algo que lejos de ser un problema, es más bien al contrario: nos permite disfrutar aún más de los entornos del juego con progresiones a un ritmo más pausada pero que casa bien con la creciente dificultad de las misiones.

Night City, una ciudad de infinitas posibilidades

Lo que, sin duda, más destaca del videojuego es que la recreación de todo el mapa, de amplio tamaño, tiene un gran lujo de detalles. Con influencias de otras distopías cinematográficas, Night City se siente una ciudad muy viva en la que nuestro personaje entablará nuevas relaciones, acudirá a diferentes restaurantes a alimentarse, conducirá vehículos futuristas, se paseará por complejos de viviendas muy diversos, aceptará misiones para subir de experiencia y adquirir nuevas habilidades, etc.

La disposición de la ciudad es la misma que una real, con barrios financieros, étnicos, culturales, políticamente reseñables… en definitiva, la creación de una atmósfera narrativa es uno de los platos fuertes de Cyberpunk 2077 y todo lo que hay repartido por el escenario tiene un sentido dentro de la vida de la urbe. El gran detalle con el que se ha generado cada NPC (non playable character) hace que el roleo del juego sea magnífico, por lo que la inmersión es todo un éxito.

Si las 30 horas de la trama principal te dejaron con ganas de más, puede aprovechar las cientos de secundarias que están en todos los rincones para seguir sumergiéndote en el lore del juego.

Además, estas te permitirán conocer aún más aspectos que en la columna vertebral argumental se dejan de lado. Cada misión se enfocará más en conducción y exploración, infiltración o disparos y acción, todo con una cámara en primera persona que hace que a veces nos sintamos en un FPS (first person shooter).

¿Qué hubiera sido de Cyberpunk 2077 si todo hubiera salido según lo previsto? Nada habría cambiado: la apuesta general del juego es enorme y, de hecho, una vez todos los problemas se arreglen, el título tendrá el reconocimiento que se merece.

Con el paso del tiempo, los bugs serán una simple anécdota y quedará el gran trabajo en la construcción de un universo que tampoco es excesivamente novedoso: la distopía futurista lleva años siendo uno de los temas principales en las obras literarias, cinematográficas y de videojuegos. Aun así, el estudio polaco lo ha llevado a otro nivel.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE