5 Min de lectura | Pokémon, una de las principales franquicias baluarte de Nintendo, cumple este 2021 un cuarto de siglo. Repasamos cuáles han sido sus mejores creaciones.

Cuando en febrero de 1996 Nintendo lanzó Pokémon Rojo y Verde, jamás pensaron que 25 años después continuaría siendo una de las franquicia favoritas del público y que más beneficio les habría reportado: alrededor de 80 mil millones de dólares, cifra de la que muy pocas sagas pueden presumir.

A finales de febrero, esta famosa franquicia cumplió un cuarto de siglo y en su haber cuenta con más de 60 videojuegos (las ediciones dobles computan como una) que han salido en más de 8 dispositivos diferentes. Más allá de su serie principal, hay títulos que incorporan mecánicas tan dispares como la de ver canales de televisión relacionados con pokémon, capturarlos con una suerte de peonzas, el título de cartas o incluso el pinball temático.

Con motivo de sus bodas de plata, repasamos cuáles han sido los títulos que más calaron entre el público y explicamos las razones de su éxito.

Pokémon Azul, Rojo y Verde

Fue su origen y el primer gran éxito comercial. La edición verde salió junto a la azul en Japón y, a pesar de que tardó varios años en aterrizar en Occidente, se ganó rápidamente el cariño del público. Tenía influencias evidentes con las primeras entregas de Shin Megami Tensei, aunque logró rápidamente adquirir una idiosincrasia propia.

Su estilo de combate por turnos, la variedad de criaturas con sus tipos y sus ataques y el hecho de haberle sacado tanto jugo a los combates e intercambios por cable link caló profundamente entre los jugadores.

Además, en una época donde Internet era todavía un lujo alcanzable solo para unos pocos, consiguió meter de lleno a los jugadores en la búsqueda de completar la pokédex, que sin la posibilidad de obtener información —surgieron muchos mitos al respecto de determinadas criaturas, como Mew— llegaba a complicarse.

Pokémon Stadium

El simple hecho de poder disfrutar de tus pokémon en 3D fue una auténtica revolución: y si además podías utilizar los tuyos que traspasabas de tu Game Boy, mucho mejor. El título nos trasladaba a escenarios de combate muy similares a los de la serie de animación, que por aquel entonces (2000) no había ni un solo niño que no la siguiese.

Para colmo, tenía también dos modos de juego extras: uno similar a Mario Party con varios minijuegos y un Pokémon Snap, donde podíamos fotografiar a nuestros pokémon en diferentes lugares. Facilitó bastante la posibilidad de organizar torneos con amigos, ya que podías hacer tus equipos eligiendo las criaturas que quisieras.

Pokémon Rubí y Zafiro

Esta generación, la tercera, fue la que introdujo el salto a la Game Boy Advance. Y con ella, llegaron las mejoras sustanciales de gráficos, la incorporación de nuevas mecánicas (base secreta, combates dobles, condiciones meteorológicas en zonas del mapa) y un lore mucho más complejo del que habíamos visto hasta ahora, como el del pokémon del espacio (Deoxis) contra el rey del cielo (Rayquaza).

Esta generación nos dejó uno de los momentos más épicos de la saga, a pesar de las limitaciones de la consola: la espectacular animación de la batalla entre Groudon y Kyogre y la llegada de Rayquaza para calmar a los dos. Sin duda, un momento que se quedará por siempre en la retina de los amantes de Pokémon.

Pokémon Colosseum

Pokémon Stadium llamó mucho la atención porque podíamos ver de forma más real a las criaturas que llevábamos años entrenando en las Game Boy, pero se echó en falta un modo historia que revitalizara el juego. Precisamente esta entrega supo cumplir con creces en este apartado, con una trama algo más profunda de la que acostumbraban: esta llegó de la mano del Equipo Cepo, que creó una máquina que hacía que las criaturas se volvieran oscuras y más fuertes durante los combates.

El objetivo del juego era liberar a esos pokémon de su estado y eliminar a la organización que los llevó a estar así. Una vez superábamos la historia principal, podíamos llevar a nuestras criaturas de Pokémon Rubí y Zafiro para entrenarlos allí en un Monte de Batalla donde nos enfrentábamos a 100 entrenadores  que, en caso de superarlos, nos premiaban con un Ho-Oh.

Pokémon Mundo Misterioso: exploradores del tiempo

Era la segunda entrega de la saga Mundo Misterioso, en la que no encarnábamos a un entrenador, sino a un pokémon que se nos concedía a partir de una serie de preguntas. Su jugabilidad difiere de la habitual: se formaban grupos máximos de 3 pokémon en la que tú controlabas a una criatura y tus compañeros te seguían en fila india moviéndose en los diferentes recuadros que conformaban los mapas..

Eran igualmente combates por turnos, pero no había enfrentamientos per se, sino que luchabas con las diferentes criaturas que deambulaban en los niveles las distintas mazmorras que teníamos que superar.

Lo que más impresionó del juego fue la madurez de su historia: una persona del futuro viaja en el tiempo para recoger unos objetos que convertían el mundo en un caos. Los giros argumentales, los protagonistas y su cautivadora trama llegaron a un nivel que las futuras entregas no lograron alcanzar.

Pokémon Blanco y Negro

Pertenecientes a la quinta generación, la última que se vió en la Nintendo DS, estas entregas no serán recordadas precisamente por las nuevas criaturas que introdujeron (algunas muy criticadas, por cierto), por las mejoras en los gráficos (dejamos de ver solo la espalda del pokémon para ver todo su cuerpo) o por la inclusión casi definitiva del 3D.

Sin duda, lo que le valió para entrar en esta lista es su narrativa: por primera vez en la familia principal de Pokémon, su historia no es una excusa más para avanzar por el mapa, entrenar a nuestras criaturas y capturar a nuevos pokémon, sino que los villanos tenían verdaderas inquietudes y eran personajes complejos —no era difícil empatizar con su causa—, algo que difiere bastante del resto de entregas, que por lo general eran bastante más infantiles (unas más que otras)

Pokémon GO

Era inviable que no apareciera en esta lista. Volvió a poner en el mapa una franquicia de la que se cayó mucha gente tras Pokémon X e Y: fue la aplicación más descargada y que más ingresos generó en sus primeros 30 días. Durante los primeros meses de juego, era raro salir a la calle y no ver a alguien jugando.

Fue, además, el primer juego que supo sacarle atractivo (aunque solo fuera marketing y nadie lo usase) a la Realidad Aumentada. A pesar de que se ha ido desinflando poco a poco, todavía sigue siendo uno de los juegos móviles con más público, gracias en parte a todo el contenido que han ido incorporando.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE