4 Min de lectura | Los cómics, animes y mangas han pasado de ser algo subcultural a convertirse en un aspecto fundamental en auge de la cultura hegemónica contemporánea.

Hasta hace no mucho tiempo, el mundo ‘geek’, es decir, los cómics, los animes y los mangas, grosso modo, era un nicho de gente considerada friki, un término que si bien en principio era peyorativo, ha acabado resignificándose a una forma más —no necesariamente negativa— de llamar a aquellas personas amantes de los superhéroes, videojuegos y de los productos culturales procedentes de Japón. De lo nicho ha acabado convirtiéndose en algo inherente a la cultura hegemónica.

Y la mayor prueba de ello lo encontramos en la cada vez mayor producción de productos de este universo: el éxito del universo cinematográfico de Marvel es solo un ejemplo. Cada vez más plataformas audiovisuales deciden añadir a su catálogo más películas y series de anime gracias a la enorme demanda que tienen estas. Pero la cosa no queda ahí: con el paso de los años ha sido más habitual ver surgir nuevos eventos y tiendas centradas en esta temática.

De los pequeños salones del manga locales, en los que los ciudadanos se congregaban para hacer cosplay, conocer a gente y comprar productos de sus series favoritas, hemos pasado a certámenes gigantes donde lo realmente complicado es conseguir una entrada. Esto no ha conllevado necesariamente la desaparición de esos eventos, que han sido relegados al ámbito municipal.

Con las tiendas ocurre algo similar: es cada vez más extraño que en los centros o grandes avenidas comerciales no haya tiendas especializadas en la venta de productos relacionados con los tebeos o el anime.

Y no hablamos solo de tiendas familiares o de cadenas, sino de grandes franquicias: es el caso de Universo Pokémon, marca especializada en la venta de artículos oficiales de la saga de Nintendo, y que ha abierto sus puertas en el centro comercial X-Madrid de Alcorcón, que cuenta con otros espacios como Naruto Shop, Callejón Madriagón (Harry Potter) o Yo tu Fan Fan (Funko Pop). Productos que en un principio solo tenían presencia en el mercado japonés han encontrado su hueco en los de cada nación, fruto de la creciente demanda por parte de un público cada vez mayor.

Cómic Pop Up, el gran salón del cómic nacional

El auge de lo ‘geek’ también puede sentirse en su presencia en los mayores espacios de España. En Ifema, uno de los espacios para organizar eventos por excelencia en todo el país, se celebrará el próximo 4,5 y 6 de diciembre el Madrid Cómic Pop Up, una suerte de salón del manga nacional que pretende congregar a fanáticos del cómic y manga de todo el país.

Con la mirada puesta en “posicionar a Madrid en el circuito de grandes citas del cómic con un evento indispensable y representativo de un sector que ha despertado en los últimos años un creciente interés por parte de instituciones», la organización pretende situar el fenómeno en el lugar que se merece.

Pero lo de Madrid no es un caso único. Málaga (Freakcon), Sevilla (Mangafest), Bilbao (Japan Weekend), Valencia (Cómic Con) o Barcelona (Manga Barcelona) cuentan con eventos propios que acoge a ciudadanos de los municipios periféricos y que, a pesar de las obligadas cancelaciones por la pandemia, cada vez congregan a más personas.

Decoración de anime de un metro de Tokio (Japón)

Fuente: https://bit.ly/3s9s3jl

De la subcultura a lo ‘mainstream’

Pero no hace falta acercarse a eventos o tiendas temáticas para conocer hasta qué punto han penetrado los superhéroes, los animes y los mangas en nuestra cultura. Grandes cadenas y distribuidores de ropa cuentan en su catálogo con ropa que incluye símbolos o personajes de productos reconocibles de la industria.

El ejemplo más significativo es Primark y Breshka, con presencia en prácticamente todo el planeta. En ellas se han vendido, con un éxito completo, camisetas, pantalones y chaquetas de Evangelion, Naruto, Los Vengadores, Batman, Dragon Ball o Kingdom Hearts. Y la cantidad de colaboraciones solo va en aumento.

Ocurre algo similar en otras empresas de diferente naturaleza, como los estudios de tatuaje o productoras. Pol Tattoo o Selecta Vision —por utilizar los ejemplos más sonados del ecosistema español— han alcanzado cotas de popularidad muy altas por su trabajo relacionado con la cultura friki.

Que una película de anime como Kimetsu no Yaiba se haya convertido en el filme que más dinero ha recaudado en cines en 2020 demuestra un cambio de paradigma en el que la cultura occidental está perdiendo poco a poco su peso. La importancia y la presencia de esta cultura geek en la cultura general es innegable.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE