4 Min de lectura | El MOBA de Valve se estrena en la plataforma Netflix con la serie de animación Dota: Sangre de dragón que narra las aventuras de los héroes Davion y Mirana.

Netflix ha encontrado un nicho de negocio audiovisual en la industria del videojuego. Si hace casi 4 años estrenó su serie de anime de Castlevania y hace 1, la de The Witcher, ahora le ha llegado el turno a otro juego, esta vez un MOBA que no por ser un multijugador masivo tiene un universo narrativo menos explotable. Se trata de Dota: Sangre del dragón, una serie de 8 capítulos sobre el título de Valve.

El cortometraje sigue el estilo de Castlevania: la empresa coreana Studio MIT ha sabido imprimir esa estética anime en dibujo 2D a la perfección y casa por completo con el original del juego. Estos, además, tienen experiencia en la adaptación de videojuegos a series: hace apenas un año estrenaron Mortal Kombat Legends: la venganza de Scorpion, que tuvo una excelente acogida entre el público.

Hablar de adaptaciones de videojuegos a la gran pantalla siempre es arriesgado, porque los resultados suelen estar lejos de las expectativas. Pero la contrastada experiencia conjunta de Studio MIT y Netfilx pone a funcionar con una nota excelente una trama de Dota 2, título que por su universo narrativo pueden explotarse más de un buen arco.

La narrativa transmedia de Dota 2

Hasta ahora, la narrativa del universo de Dota 2 se había dado a través del juego y del cómic, al que ahora se le añadirá esta serie, convirtiéndola en transmedia. Aún así, esta se centra solo en un par de personajes: el protagonista principal es Davion, el caballero dragón y principal eje sobre el que transcurre la acción. A él se les une la princesa Mirana, que se ha embarcado en una aventura para recuperar fragmentos de una diosa a la que reza. No serán, ni mucho menos, los únicos héroes que veremos.

A lo largo de la serie nos cruzaremos con elementos y personajes que les serán muy familiares a los asiduos del videojuego, como los elfos o los Eldwurms, los poderosos dragones ancianos y sabios. De hecho, de uno de ellos se establece una importante relación con el protagonista: Slyrak. La serie narra cómo se dieron las circunstancias para que Davion reciba los poderes de un dragón tan fuerte como él.

Si bien para los que no les es familiar el mundo de Dota 2 la serie puede carecer de motivaciones al principio, esta va enriqueciéndose con el paso de los minutos y las motivaciones y las acciones de cada protagonista se perfila, de forma que cualquier amante de la fantasía encontrará en la serie una alternativa de entretenimiento bastante buena.

Es notorio el esfuerzo que los guionistas han puesto en adaptar el anime a los que desconocen todo del mundo del juego. En el caso del protagonista, Davion, su personalidad está bien plasmada: un popular cazarrecompensas con personalidad, autoestima y habilidad para conseguir todo lo que se propone.

El héroe Davion aparece junto a uno de sus ayudantes dispuestos a dar caza a dragones

Netflix

¿Habrá una segunda temporada?

Como ya ocurrió con las series de videojuegos mencionadas anteriormente, Netflix no ha tardado demasiado en confirmar que la entrega continuará con una segunda temporada.

Dota 2: la sangre del dragón cuenta con un gran problema: mucha información por desvelar en muy poco tiempo. A pesar de que se sucede de forma quizá muy acelerada, la trama y el carisma de sus personajes lo compensa con creces: es el precio a pagar por llegar a un público que no conoce nada del juego.

Uno de los planos más destacables del guion es la madurez con la que se ha tratado a los personajes: lejos de las fáciles simplificaciones de buenos y malos, esta sabe dotar de contexto y perspectiva las motivaciones de cada figura. Uno de sus puntos negativos es el hecho de que la trama funcione como una serie de piezas diferentes que solo con el desarrollo de esta acaban encajando, pero esto es algo que ya hemos visto con The Witcher y que se espera que se resuelva en las siguientes temporadas, donde puedan centrarse más en el universo que en la presentación de sus protagonistas.

Netflix parece haber encontrado el punto perfecto para las series sobre videojuegos. En el horizonte hay una cartelera que, aunque da un poco de vértigo —los precedentes de la industria en general no invitan a ello—, sí que genera curiosidad por el buen trato que ha caracterizado a la compañía audiovisual. Las series que están en camino de Tomb Raider,  Assassin’s Creed, Cyberpunk, Splinter Cell y Beyond Good & Evil pueden no ser de entrada buenas, pero al menos no existe ese miedo en la audiencia que habría si las produjeran otras empresas.

Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE