3 Min de lectura | Blue Period, que se estrenó en Netflix en octubre, relata la vida de un adolescente desmotivado que encuentra en la pintura un catalizador de voluntad.

La adolescencia es un período complicado. Los jóvenes atraviesan múltiples problemas y han de enfrentarse a desafíos que, en ocasiones, les supone una auténtica losa en su crecimiento. Los estudios y la motivación es uno de ellos: sin lo segundo, avanzar en lo primero es una ardua tarea, algo que se cuenta a la perfección en el anime Blue Period, que trata sobre las dificultades de un estudiante de lidiar con el instituto hasta que encuentra su estímulo: el arte y la pintura.

El anime, dirigido por Koji Masunari y el estudio Seven Arcs, es una adaptación del manga homónimo creado por Tsubasa Yamaguchi, que se estrenó en junio de 2017 con bastantes críticas positivas. No solo destaca su argumento, sino que su animación es espectacular y su apartado sonoro casa a la perfección con lo que se plasma en pantalla.

Su irrupción fue tal que obtuvo varios premios al mejor manga de categoría general, como en los Kodansha Manga Award y los Manga Taisho Awards. Su originalidad y su puesta a punto han llamado la atención tanto de la crítica como de la audiencia.

Todo lo que necesitas saber de Blue Period

Dónde ver Blue Period

Blue Period se estrenó el pasado 9 de octubre en la plataforma Netflix, justo una semana después de lanzarse en Japón. Cada martes, la plataforma lanza un episodio nuevo, ya que al contrario de lo que es habitual, no se ha publicado con todos sus capítulos al completo.

Argumento

Blue Period nos narra las peripecias de Yatora Yaguchi, un estudiante de instituto que, a pesar de no contar con ninguna motivación para seguir estudiando, continúa sacando buenas notas y agradando a su madre, que le exige ser un alumno del más alto nivel. Eso, a su vez, le lleva a comportarse a veces como un gamberro, liberando su lado más salvaje y mostrando las dificultades que sufre alguien de su edad.

Salir por ahí con sus amigos a cometer infantiles fechorías es lo único que le mantiene activo, ya que no sabe a qué dedicarse tras acabar el colegio y es algo que le preocupa bastante. Tras acudir al club de arte del instituto, el protagonista se enamora del trabajo de una de las alumnas. Un día, maldiciendo su suerte mientras contemplaba el amanecer en Shibuya, queda prendado de la escena y se anima a plasmarla en un cuadro. En clase, todos sus compañeros le felicitan por su obra y siente que finalmente ha encontrado el catalizador de energía que necesita: la pintura, aquello que le permite expresarse sin ataduras.

Su aventura solo acaba de empezar: como novato, debe demostrar que su talento está a la altura de otras personas más experimentadas y con más conocimiento técnico, con quienes rivalizará para ingresar en la Universidad Nacional de Bellas Artes de Tokyo, la más importante del país nipón.

Personajes

En la serie hay 3 grandes personajes que brillan por encima del resto:

  • El protagonista, Yatora Yaguchi, es evidentemente uno de ellos, un joven alegre, jovial y con determinación de conseguir lo que se propone, aunque demasiado expuesto siempre a lo que opinen los demás, algo que le ha causado bastantes problemas.
  • Uno de sus mejores amigos, Ryuji Ayukawa, el que le habló sobre el club de arte y le animó a ingresar en la universidad. Se siente una mujer y, como tal, pide a sus allegados que le llamen Yuka. La negativa de sus padres a estudiar artes ha provocado que tenga baja autoestima y, de hecho, se especializó en arte japonés gracias al apoyo de su abuela.
  • Uno de sus compañeros de clase, Yokasuke Takahashi, el antagonista de la serie. Es todo lo contrario que él. Destaca por su mal genio, su talento innato y la soberbia que esta lleva aparejada.

Un anime digno de ver, que relata a la perfección las dificultades de los jóvenes por encontrar aquello que les apasione y el difícil camino del artista para granjear su futuro. El talento es algo que abre muchas puertas en la vida, pero en Blue Period transmite que sin esfuerzo y ambición no se llega a ningún sitio.

Borja Díez
Periodista especializado
Colaborador de MAPFRE