Jul10

Cómo ser gamer profesional

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Con el ascenso de los videojuegos como forma de entretenimiento masivo, han surgido campeonatos para buscar la competición al más alto nivel. Los mejores jugadores del mundo viven como verdaderas estrellas del rock, y muchas personas se preguntan: “¿Cómo ser gamer profesional?”

jugador de League of Legends

La industria de los videojuegos ha pasado a convertirse en uno de los creadores de contenido más consumidos en Youtube. Han permitido el ascenso de estrellas contemporáneas como Rubius o Pewdiepie, los dos canales con más subscriptores de la red social de vídeos.

Pero no se trata únicamente de eso, en Corea del Sur tienen sus propios canales de televisión dedicados a observar la competición electrónica, llamada ‘Esports’ (deportes electrónicos). Los premios de los juegos más demandados superan los millones de dólares y consiguen ganar mucho más gracias a los ingresos por publicidad y patrocinadores.

Con el paso del tiempo, la competición electrónica ha pasado de ser una competición entre equipos pequeños a convertirse en eventos que llenan estadios y los jugadores son considerados verdaderas estrellas: firman autógrafos, viven en mansiones, tienen coches caros y cuentan con una legión de fans.

La promesa de conseguir estos placeres materiales solo por ser el mejor en tu juego favorito es una idea atractiva para los millones de jugadores que están a diario tras las pantallas, practicando sus habilidades. Lo bueno de que la competición se haya vuelto popular es que han surgido torneos de prácticamente todos los juegos que tienen un modo multijugador.

Los más populares ahora son shooters como Counter-Strike, Call of Duty o Overwatch; MOBAs como League of Legends o DOTA 2; juegos de deportes, como FIFA; o juegos de lucha como Injustice 2, Tekken o Street Fighter. Sin embargo, juegos que tienen un factor de azar importante, como Hearthstone, también tienen mucho tirón.

El mayor problema es que, aunque todos los estudios intentan desarrollar el próximo juegazo que tenga durante años una escena competitiva nutrida y mantenga el interés de los espectadores ajenos a él; lo cierto es que nadie sabe hacia dónde irán las aficiones y muchos proyectos se quedan en agua de borrajas.

Por ello, intentar ser un gamer profesional es una apuesta arriesgada. ¿De qué habrá servido practicar tantos años tu técnica si tu juego no despierta el interés de los torneos? Este es el caso de muchos jugadores que han ascendido al Olimpo de juegos como Halo, Starcraft o Gears of War, para ver como lo que de verdad daba dinero era un juego que nunca se habían instalado.

El mayor problema de intentar ser un gamer profesional es la competencia que te encontrarás en el camino. Todos los equipos están buscando talento, pero hay muchísimos jugadores que son buenos, y las pruebas de acceso pueden ser de lo más extravagantes. Si de verdad quieres saber cómo ser un gamer profesional, no lo dudes: no va a ser un camino fácil.

Para llegar a lo más alto son necesarias una serie de factores:

En primer lugar, es necesario que empieces joven. Ser el mejor en un juego requiere práctica, muchísima práctica. Cuando se es más joven, más tiempo se puede emplear en un ordenador; más rápido se aprende y más oportunidades tienes para hacerte notar. Por ello, el juego que elijas tiene que estar en el mundo competitivo durante varios años.

En segundo lugar, tienes que practicar. Y no nos referimos a jugar un par de horas al día. Uno de los aspectos que pocos consideran a la hora de ensoñar la vida del pro gamer es la cantidad de horas al día que pasan en el mundo virtual. Muchos pasan de 8 a 10 horas jugando. Todo el día. Cada día. Ese ritmo puede hacer fácilmente que odies el juego que te había enamorado en un principio.

 

Si eres bueno gracias a tu práctica, y joven, el tercer paso es subir a lo más alto del ranking. Muchos juegos tienen su propia clasificación, y otros trabajan con empresas que organizan los torneos como ESEA o FaceIt. No importa cuál sea, llega al top 20 de los jugadores (esto, en juegos que tienen millones de jugadores activos, es tan difícil como suena).

Una vez que seas una promesa joven, uno de los mejores jugadores que haya visto el juego y sin equipo, el siguiente paso es impresionar a quien importa. Los equipos tienen cazatalentos, pero han visto tanto que es verdaderamente difícil conseguir una llamada. Si lo haces, considérate afortunado y firma el contrato. Eres un gamer profesional. Ahora empieza lo verdaderamente complicado: mudarte con tu equipo a una casa de gamers y practicar todos los días para ganar un torneo. Al principio tendrás un hueco en las ligas amateur, pero si ganas lo suficiente, puede que la “primera división” te fiche.

Ahora ya solo queda demostrarle al mundo lo bueno que eres en una de las formas de entretenimiento más consumidas hoy en día. El camino habrá sido arduo y tortuoso, pero lo conseguiste: eres un gamer profesional. Ahora solo te queda contratar el Seguro de Viajes MAPFRE para asegurarte de que llegas a los torneos a tiempo y con el equipaje intacto. ¡Ah! Y ganarlos.

Cómo ser gamer profesional was last modified: julio 24th, 2017 by GeneraciónYoung

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