Mar27

Actores y actrices pegados a un micrófono

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Parece que no hay remedio. Todo es darles un foco y ellos solitos caminan hacia la luz, como Caroline en ‘Poltergeist’. Les da igual unas tablas que una guitarra. Un set de grabación o unas castañuelas. El asunto es que, como a todo el mundo que le gusta la música, a los actores/actrices con mucha afición por los gorgoritos les tiran muchos los escenarios. Algunos cumplen más que otros. Y muchos directamente desafinan que da gusto (no va por tí, Joaquin). Pasa a Generación Young y elige a tu actor favorito pegado a un micrófono

¿No os parece Zooey de lo más tierna y pastoral?

¿No os parece Zooey de lo más tierna y pastoral?

Consejo de amigo. Puedes ser un actor y que seas melómano. Bien. Que te guste la música y puedas desear crearla. Perfecto. Que la escribas y te den opción a publicarla. ¡Estupendísimo! Hasta aceptamos que te permitan publicarla y que no sepas cantar. Pero lo inadmisible, querido actor, es que te conviertas en un estúpido. Que se lo pregunten a Billy Bob Thornton, actor conocido por poner cara de mala leche en películas como ‘El otro lado de la vida’ y por hacerle un hijo a Angelina Jolie. El tipo, de 54 años y raíces en la América profunda, ha publicado tres discos en solitario. Pero su último proyecto, la banda de rockabilly ‘The Boxmasters’, se vio manchado por su arrogancia. Ojo al vídeo, que no tiene desperdicio…

¿Y cómo no hablar de Scarlett Johansson? Esa chica que devora a cualquier compañero de pantalla. El “agujero negro”, la llaman. No hay mirada que no se pose en ella. Así que a la neoyorkina, de 25 años, le empezaron a salir amigos. También en la música. Hasta los Jesus & Mary Chain la invitaron a cantar con los hermanos Reid en un concierto. Total, que a la chavala le picó el gusanillo musical y decidió grabar en 2008 un disco-homenaje a Tom Waits versioneando 10 de sus canciones. Y la verdad, no lo hace mal. Primero, porque la música destila un tufillo ambient-folk-pop muy apropiado a su voz susurrante y limitadilla. Y segundo, porque al menos ha tenido buen gusto eligiendo a colaboradores como Yeah Yeah Yeahs o David Bowie. Todo un mérito. Porque, la verdad, otras tienen el gusto donde…

… donde lo tiene Juliette Lewis. La chica atormentada por Robert de Niro en el remake de ‘El cabo del miedo’, pasó a dar miedito por sí misma. Se sacó de la manga un proyecto de rock casposo llamado ‘Juliette Lewis & The Licks’ donde dominaba más la pose de la chica que sus aptitudes musicales. Se subía al escenario como si entrase a un set. Excesiva, artificial, rockera de pega, la Lewis nunca logró despegar musicalmente y el grupo se rompió el año pasado. Ahora, esta autoproclamada ciencióloga pretende liderar otra banda bajo el nombre de The New Romantiques. Y ya han publicado su primer disco. Pero Juliette, haznos caso. Lo tuyo no es el micrófono. Y aunque en la actuación, ciertamente, vas raspadilla, si actúas decentemente como en ‘Whip it’, la película que ha supuesto el debut como realizadora de Drew Barrymore, quizá todavía tengas arreglo.

El caso de Zooey Deschanel es distinto. La chica parecía predestinada a la música. No sólo por haberse emparejado con Ben Gibbard, el cantante y guitarrista de Death Cab for Cutie. Es que ya formaba parte del coro de su Instituto y quería ser de pequeñita actriz de musicales. Muchos la recordamos aún en uno de sus primeros papeles, el de hermana mayor en ‘Casi famosos’, de Cameron Crowe; sobre todo por ese precioso instante cuando entrega al futuro periodista musical un pack de vinilos en el que destacaban maravillas como el ‘Blue’ de Joni Mitchell. Poco después, en 2001, Deschanel se enlistó en un jazz-cabaret junto a otra actriz, Samantha Shelton. Y hace un par de años se hizo amiguita del cantautor M. Ward, con el que mantiene desde entonces una relación musical que ya ha parido dos álbumes bajo el nombre de ‘She & Him’. Estaba claro que el futuro de Zooey pasaba por la música…

Y, aunque queremos, no podemos olvidarnos de otros proyectos musicales como el de Miley Cyrus, que se dedica a la música porque a la chica le viene de casta paterna y porque, caray, esto de hacerse músico mola mogollón cuando se lo tienes que restregar a tus amiguitos de Beverly Hills. Pero la pobre Hannah Montana no tiene la culpa. La chica vende. Las compañías lo saben. Y algunas canciones como ‘Party in the U.S.A.’ tienen su puntito.

Lo verdaderamente inexplicable se produce en España. ¿De verdad alguien cree que Najwa Nimri canta bien? ¿Quién le encuentra el gusto a Leonor Watling? A estas dos las tendríamos nosotros todo el días pegados a la falda de Zooey Deschanel. Para ver si se les pega algo, claro.

Pero casi mejor que seas tú quien opine en nuestra encuesta del día…

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