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Escenas que amamos: William Wallace y ‘Braveheart’

5 minutos | Hay escenas y escenas y Braveheart es una de esas películas que tiene alguna que no podrás borrar de tu mente.

Una de las escenas más conocidas de la película es en la que el ejército de la Escocia de finales del siglo XIII está listo para la batalla y situado justo enfrente del de la Inglaterra de Eduardo I, que espera impasible con sus brillantes corazas y sus recién afiladas espadas.

Cuando el grupo escocés ya está a punto de retirarse, aparece William Wallace para clamar al cielo uno de los discursos más aclamados y enaltecidos de la historia dirigiéndose a los presentes: “Hijos de Escocia, ¡soy William Wallace!”. Los escoceses allí reunidos no le creen debido a que las historias que les han contado hablan de que el héroe de las Highland mide más de dos metros, a lo que el propio Wallace responde dando lugar a uno de los monólogos más importantes de la historia del cine:

“Sí, eso dicen, y mata hombres a cientos, y si estuviera aquí, acabaría con los ingleses echando fuego por los ojos, y también rayos por el culo. (Risas) ¡Yo soy William Wallace!, y estoy viendo a todo un ejército de paisanos míos, aquí, desafiando a la tiranía. Habéis venido a luchar como hombres libres. Y hombres libres sois. ¡¿Qué haríais sin libertad?! ¿Lucharéis?”. […] Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis. Un tiempo al menos. Y al morir en vuestro lecho, dentro de muchos años, ¿no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy hasta entonces por una oportunidad, ¡sólo una oportunidad!, de volver aquí a decir a nuestros enemigos? Puede que nos quiten la vida, ¡pero jamás nos quitarán la libertad!”

Con este diálogo, la semilla de la esperanza renació en los corazones abatidos de los escoceses. William Wallace sería traicionado y decapitado poco después como máximo enemigo de Inglaterra.

Al grito de “¡libertad!” dejó de respirar el legendario héroe escocés, pero el germen de la postrera victoria e independencia ya no tenía vuelta atrás.

Esta película fue dirigida, producida y protagonizada por Mel Gibson, y además consiguió cinco premios Oscar en el año 1995, entre los que destacan los de mejor película y mejor dirección.

La leyenda adornada por el cine

Para dar más dramatismo, hay películas que se toman algunas licencias que hacen que la ficción se aleje bastante de la realidad. Este es el caso de Braveheart, ¿qué ha conservado Gibson de la historia real de William Wallace y qué es ficción hollywoodiense?

Lo cierto es que, aunque los highlanders fueron aguerridos guerreros de las tierras altas escocesas, su historia se aleja bastante de la ideada por el actor.

Te contamos quién fue William Wallace y qué papel tuvo en la historia de Escocia.

Quién fue William Wallace

William Wallace nace en Escocia en 1270, es un caballero descendiente de una familia de importantes terratenientes en las Tierras Altas. Tiene una formación tanto militar como cultural ya que fue educado en las abadías más notables de la época.

Lo cierto, es que Wallace era un hombre de gran altura y era considerado un gigante que imponía con su poblada barba y que era capaz de liderar al ejército gracias a su carácter lleno de temperamento e iniciativa.

Para que puedas ponerte en contexto histórico, debemos retrotraernos a los años de la segunda invasión de Escocia llevada a cabo por el rey Eduardo de Inglaterra. Este fue capaz de acabar con las pretensiones de las revueltas de los highlanders y lanzó una orden de busca y captura para los cabecillas de la misma.

Por este motivo, Wallace se vio obligado a esconderse durante 7 años y renunciar a su título de Guardián de Escocia. Este acontecimiento marcaría el fin del personaje que tuvo que abandonar las batallas viendo como su mérito militar iba disminuyendo a medida que pasaba el tiempo.

Finalmente, en el año 1305 y tras pasar años huyendo del ejército inglés, es capturado el 5 de agosto. Su entrega a las autoridades británicas en Glasgow corrió a cargo de John de Menteith, que se encontraba infiltrado en las filas escocesas. Este hecho provocó que William Wallace fuese juzgado y condenado a muerte por su traición al Rey de Inglaterra.

Su ejecución, como era costumbre fue pública y se celebró en Londres. Debido a la importancia del delito cometido, Wallace fue sometido a una ejecución bastante desagradable que pasó por un paseo desnudo por las calles de la ciudad para luego, agonizar en la horca, momento en el que se aprovechó para desollarlo y quemar sus vísceras ante él.

Para acabar con su agonía fue decapitado y su cabeza colocada en el Puente de Londres a modo de advertencia para todos aquellos que quisiesen revelarse ante el Rey.

Cómo se nos muestra a William Wallace en el cine

Se trata de un héroe, aguerrido y fiero, temido por los ingleses y con un pasado duro. Wallace no era más que un granjero, devoto esposo y padre protector que ve como el rey de Inglaterra destruye su vida tranquila tras el asesinato de su mujer.

Llegado este punto, el granjero convence a distintos hombres, cansados del sometimiento inglés en Escocia para formar junto a él una especie de ejército que le ayude a combatir al invasor.

Las incongruencia históricas de la película

Ya conoces al personaje real y la versión que Hollywood ha dado de la historia, un héroe mucho más valiente y carismático de lo que fue el verdadero Wallace.

Una de las primeras diferencias que encontramos entre los dos personajes es la pertenencia a distintas clases, debido a ello, las armas y protecciones de Wallace, nada tenían que ver con las reflejadas en el film.

Por otro lado, está una de las mayores anomalías que puedes encontrar en la película y es la del uso del kilt por parte de los sublevados escoceses. Wallace vivió a caballo entre el siglo XIII y XIV, pero esta prenda, seña de identidad de Escocia, no existió hasta el siglo XVIII.

A pesar de que la escena en la que los escoceses enseñan el trasero a los ingleses en Braveheart es una de las más recordadas de la historia del cine, jamás pudo producirse en la realidad, ya que el verdadero Wallace iba equipado con una imponente armadura.

Pero, ¿no debemos tomar en cuenta nada de lo que se indica en la película? A pesar de lo que hemos señalado hasta ahora, la inspiración para el film viene de un poema épico escrito 170 años después de la muerte de William Wallace, por lo que sus hazañas, a fin de hacerlas más espectaculares, fueron adornadas por un poeta llamado Harry, el ciego.

Esta versión, de la que bebe la película ha sido la fuente de inspiración para una historia que poco tiene que ver con la realidad. Eso sí, la ejecución del guerrero fue en Londres, en 1305 y fue pública, pero a diferencia de lo que podemos ver en la película, Wallace murió sin el apoyo de sus incondicionales.

A pesar de todo ello, la película es un clásico del cine y nos muestra escenas tan épicas como la señalada anteriormente, que pasarán a la historia gracias a su espectacularidad. No debemos olvidar, que se trata de una ficción y que está pensada para entretener al espectador. Y tú, ¿con qué William Wallace te quedas?

16 diciembre, 2019|

Comentario (1)

  1. anónimo marzo 7, 2011 en 2:44 pm

    […] y taquillazo femenino. Y para compensaros por el descuido (el último capítulo lo protagonizó el libertario grito de William Wallace a mediados de febrero), os traemos una de las escenas más míticas del cine, enmarcada en una […]

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