La censura en el manga y en el anime
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Los tebeos japoneses no salen intactos de sus fronteras, sino con ciertos retoques a veces chirriantes: estos son los peores casos de censura en el manga.
Cada vez son menos habituales, pero no hace muchos años, las editoras occidentales no dudaban un segundo en meterle mano a las producciones cuyos derechos acababan de adquirir con el objetivo de localizarla y adaptarla a su público… o dicho de otra forma, de censurar las escenas o situaciones más controvertidas. Precisamente en este reportaje repasamos los casos más llamativos, aquellos que alteraron demasiado su esencia original.
Esta forma de arte japonesa ha sido objeto de controversia fuera de las fronteras niponas, una muestra de la distancia que había entre la cultura occidental y la asiática, que nunca se había cuestionado los elementos que los editores europeos y norteamericanos sí incluso a pesar de que el público objetivo era el mismo, generando un debate acerca de la libertad de expresión y los límites culturales.
A continuación, recapitulamos los mangas que sufrieron esa censura y que llegaron a nuestro países con cambios demasiado grandes.
No eran primas, eran pareja — Sailor Moon
La homosexualidad no estaba tan expuesta mediáticamente a finales de los 80, por eso llamó bastante la atención que en Sailor Moon, dos de sus personajes hablaran de forma tan natural de su relación amorosa. Urano y Neptuno fueron un ejemplo para muchas jóvenes que en la época tenían miedo de revelar su identidad sexual… excepto en Estados Unidos, donde estas pasaron a ser amantes a ser primas, un flagrante caso de homofobia que demuestra cuán detrás estaba la cultura norteamericana en aquel momento. Se llegaron a cambiar diálogos y escenas, con un resultado que rozaba el ridículo. Hoy en día sería impensable que algo así ocurriera sin que la editora fuera completamente cancelada.
Sanji, un amante de las piruletas — One Piece
El cocinero de la tripulación comandada por Luffy tiene una peculiar adicción que en Occidente no sentó muy bien. Mira que era muy habitual ver en series a personajes fumando… pues parece que en este caso no les encajó demasiado y le cambiaban los cigarros por chucherías, normalmente piruletas y chupachups. Y ojo, porque de hecho ni siquiera chirría demasiado.
¿Sangre en una serie de vampiros? — Tokyo Ghoul
Digamos que la producción protagonizada por Ken Kaneki, por motivos obvios, tiene muchísimas escenas sangrientas. Es cierto que a veces es demasiado gore, ¿pero a quién se le ocurre cambiarle de color la sangre o obviarla en momentos clave? Pues, cómo no, a la censura. Con tal de convertirla en un manga para todos los públicos han perturbado bastante el contenido original.
Ni insultos, ni amenazas de muerte — Death Note
En una serie donde se anotaba un nombre en un cuaderno y esa persona moría, a los editores les pareció una excelente idea eliminar las palabras malsonantes, los insultos y las amenazas de muerte. Es como si en un concurso de cocina se censuraran los alimentos, un sinsentido enorme.
Nada de escenas explícitas — Prison School
Imagínate a unos adolescentes encerrados en una escuela solo de chicas. Dicha propuesta no terminó de gustar, hasta el punto de que se duplicó la edad mínima recomendada para ese contenido fuera de Japón. Pero yendo más allá, su contenido sexual evidente fue completamente censurado, generando un debate acerca de por qué ciertos temas son aún tabú en la juventud.
Ni lo fantasioso se salva — Yu Gi Oh
Nadie se esperaba jamás estos cambios… porque en esencia son minúsculos y no tiene demasiado sentido. Por ejemplo, en una escena, Seto Kaiba es atado a una roca con forma de cruz y esta se cambió a una forma triangular por miedo a comentarios de grupos ultrarreligiosos. Además, algunas armas son cambiadas para parecer menos realistas y agresivas, algo que no tiene mucho sentido cuando hablamos de algo ficticio y no real.
Mejor evitar estas escenas… — Berserk
Si por algo se caracteriza el manga de Miura es por lo explícitas que son sus escenas de sexo y violencia. El problema es que muchas editoras no están dispuestas a aceptarlas, eliminando gran parte de ellas o evitando que se vean partes íntimas, de modo que lo que nos llega es una producción muy diferente a la original, algo que no tiene sentido teniendo en cuenta que es una serie exclusivamente para adultos.
Las luces, cuidado con las luces — Pokemon
Un caso de censura muy conocido y que, por lo menos, tiene una justificación clara. ¿Recuerdas el revuelo que tuvo el episodio de Porigon en Japón? Al parecer, los juegos de luces causaban epilepsia, lo que llevó a alterar bastante la iluminación de la gran mayoría de escenas del anime.