CINE
11 Sep/2011

El cine de autor triunfa en Venecia


Al final Polanski se fue como llegó: con las manos vacías. Bueno, así lo habría hecho de haberse pasado en algún momento por el Festival de Venecia, donde su presencia se sintió más que nunca a pesar de, para evitar problemas con la justicia, no haber acudido a la presentación mundial de Carnage, su adaptación cinematográfica de la obra teatral Un Dios Salvaje. Un filme que desde que se proyectó partía como favorito de la crítica para llevarse el gran premio. Pero claro, cuando uno pone de presidente del jurado de la Mostra a Darren Aronofsky, director de películas como Cisne Negro, El Luchador o Requiem por un sueño, cabe esperar de todo menos lo normal.

 

Alexander Sokurov, ganador del León de Oro a la mejor película por 'Fausto'.

Alexander Sokurov, ganador del León de Oro a la mejor película por 'Fausto'.

 

Y así ocurrió cuando Aronofsky anunció que Fausto, de Alexander Sokurov, era la ganadora del León de Oro a la mejor película. Una cinta en la que el director ruso hace una relectura del clásico de Goethe cuyo premio el jurado justificó con las siguientes palabras: “Hay películas que te hacen reír . Hay películas que te hacen llorar. Y luego están las que te cambian para siempre. Fausto es una de ellas”. Saliéndose de la norma, está claro que Venecia ha querido recuperar el prestigio que parecía haber perdido.

 

 

Por eso no fue Sokurov la única sorpresa del palmarés. El jurado también premió al director chino Shangjun Cai con el León de Plata a la mejor dirección por la película Ren Shan Ren Hai (Gente montaña, gente mar), filme que dejó emocionado a casi todos los espectadores en el que se relata el viaje de un hombre para encontrar al asesino de su hermano. Una cinta que parecía destinada a pasar más o menos desapercibida pero que gracias a este galardón tendrá menos problemas para encontrar distribución internacional.

 

Más evidente, pero no por ello menos justa, ha sido la concesión de la Copa Volpi al mejor actor, que ha recaído en Michael Fassbender, al que este verano pudimos ver haciendo de joven Magneto en X-Men: Orígenes. Su interpretación de un obseso sexual en Shame le puso en la cabeza de la carrera desde un primer momento. No sólo a él, sino a la película de Steve McQueen en general, que podría haberle quitado el León de Oro a la rusa de no ser porque las normas del festival impiden que Leon y Copa se concedan al mismo título. Y como la actuación de Fassbender era tan fantástica, había que elegir…

El irlandés Michael Fassbender obtuvo la Copa Volpi por su aclamada interpretación en 'Shame'.

El irlandés Michael Fassbender obtuvo la Copa Volpi por su aclamada interpretación en 'Shame'.

 

También merecidísima la Copa Volpi a la mejor interpretación femenina para Deannie Yip por Tae jie (A simple life), imponiéndose la veterana actriz china a compañeras consagradas como Kate Winslet o Jodie Foster gracias a su papel de ama de llaves que, tras servir 60 años a la misma familia, decide retirarse a un asilo.

 

Además del León de Oro, el jurado también concedió un premio especial para la italiana Terraferma, drama sobre los inmigrantes ilegales que pierden la vida buscando una nueva oportunidad. Un galardón bastante polémico que sonó más a guiño al país anfitrión que a justicia, pues había otros muchos títulos merecedores de ser reconocidos. Y no precisamente Alpes, del guionista y director griego Giorgos Lanthimos, que se llevó la Osella al mejor guión por un filme bastante inferior a su anterior Canino.

 
El cine español no ha sido reconocido esta vez en Venecia. Tampoco es para preocuparse, pero con el éxito de Álex de la Iglesia el año pasado con Balada triste de trompeta, que se llevó los premios a mejor guión y mejor director, nos habíamos malacostumbrado.




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